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Destetando con amor

Destete significa quitarle el pecho al bebé, dejar de amamantarle.
Hace unas semanas atrás me sentía súper cansada; el trabajo, el estrés, 1 año 8 meses sin descansar bien por las noches entre otras cosas así que decidí empezar a destetar, sinceramente no pensé que fuera tan difícil. En cuanto lo dije fue como si un vacío empezara a apoderarse de mí, quería llorar, sentí miedo, ansiedad, lo sentí lejos de mí; fue en ese momento en el que me di cuenta que aún no estoy preparada.
Es fácil decirlo, es fácil decir “ya está grande para que sigas dándole chichi” “ya no le des, ya no le sirve de nada” pero créanme no es NADA fácil hacerlo y tampoco lo es escuchar todo eso. “Para los expertos, ya no hay ninguna duda de que la leche materna siempre es el alimento más completo para el bebé y que continúa aportándole protección inmunológica sin perder calidades a pesar de que pase el tiempo”
Aunque la mayoría de las madres afirmen que el mayor obstáculo a la hora de continuar amamantando lo constituye la opinión de los demás; puedo decir que ese no es ni fue mi problema. El principal motivo de querer destetar es el cansancio.
He intentado destetar de forma lenta y gradual ya que es lo más sano para ambos, de esa forma nos vamos preparando.  Entendí que dejarlo llorar un poco no funciona y decidí no arruinar todo lo hermosa que ha sido esta experiencia, tampoco arruinaré los beneficios psicoemocionales que le han traído solo por querer destetar así que, decidí adoptar una mejor actitud, opté por un destete que nos brinde los mismos beneficios emocionales que el amamantar, lleno de tacto, de afecto, de cercanía, de confianza, de respeto, de amor.
Por ahora me encuentro en el punto en el que estoy empezando a identificar las situaciones en las que él quiere mamar, si es por sed, por sueño, porque esta aburrido, porque quiere a su madre solamente ¿para qué? Pues creo que eso me permitirá satisfacer la necesidad que este demandando en ese momento, si es por sed ofrecerle agua, si es por sueño leerle un cuento o abrazarle y arrullarnos, si es por querer estar conmigo ponerme a jugar con él, y así sucesivamente.

Si estás pasando por algo similar, encontré estos tips que pueden funcionar:

“Muchas madres han encontrado en las siguientes sugerencias una buena forma de facilitar el proceso:
- Ofrecer regularmente alimentos al bebé para minimizar su hambre y sed. Y adelantarnos con un buen sustituto (procurando que sea lo más nutritivo posible) cuando se nos acerca con ganas de mamar.
 - “ No ofrecer, pero no negar. No le des el pecho si no te lo pide, intenta que se distraiga con otras cosas: pero cuando lo reclame, no dudes en dárselo enseguida. Cualquier intento de salirte por la tangente sólo llevará a que insista más.
- Un cambio de rutinas diarias. Seguro que hay lugares y momentos en los que te pide más el pecho. Piensa en ello y por ejemplo, procura no sentarte en la silla que habitualmente lo haces para darle de mamar. Y si te pide el pecho cada vez que se despierta por la noche o en la siesta, que sea papá el que le ayude a conciliar nuevamente el sueño o lo levante por la tarde y lo lleve a pasear.
- Si el bebé pide más cuando está en casa y está más distraído en otros ambientes, procurar durante el destete planear largos paseos y visitas a lugares donde vaya a estar entretenido. Si resulta ser al contrario, procuraremos pasar una temporada tranquila en casa y mantener al mínimo las distracciones.
- Limitar las tomas del pecho. Cuando el bebé ya nos entiende muy bien incluso, puede funcionar contar hasta un número determinado. Por ejemplo decirle: “ Vas a chupar un ratito y contaremos sólo hasta 20 ¿vale?”. Si insistimos un poco y hacemos siempre lo mismo, observando que el niño/ no se lo tome demasiado mal.. poco a poco se puede convertir en un destete muy bien planificado, sobre todo cuando ya tiene más de 2 años.
- Intentar dejar para lo último las tomas de pecho más importantes para él/ella, éstas suele ser las de antes de dormirse, en la noche y por la mañana al despertar.
Si nos escuchamos a nosotras mismas y somos sensibles con las señales de nuestros bebés, estamos seguras de nuestra decisión y no sentimos ningún tipo de culpabilidad, es menos probable que el bebé tenga problemas en esta etapa y seguro que estaremos actuando de la manera más acertada. Un destete gradual y con amor es reconocer que la lactancia es mucho más que leche”
El destete es el final de esa proximidad tan íntima que proporciona la lactancia y culmina un periodo en la vida de la madre y el bebé, una experiencia como ésta merece un final feliz para ambos. Respétense.

Con amor, Cinthya mamá de Nicolás <3


Fuente consultada: http://www.nuevelunas.org.mx/articulos_parto/pautas.pdf

Mi Historia de Violencia Obstétrica. Por: Karina Aguayo

Foto por Belelu.com de Pepe Flores.

Por: Karina Aguayo

Todo empezó el domingo 3 de febrero en la mañana, eran las 5:00 o las 6:00, mientras dormía la fuente se me había roto, así que el líquido amniótico hizo que me despertara, rápidamente desperté a mi esposo para que me llevara al hospital, en ese momento recuerdo que no me dolía nada en lo absoluto.

Una vez que llegamos a la clínica, un gran hospital que forma parte de una gran institución de salud pública(que muchos consideran erróneamente como gratuita),  me pasaron a una sala de espera donde un enfermero me indicó que me desvistiera y me pusiera una bata(¿Privacidad, dónde?), y una vez con ésta, me sentara a esperar junto con otras mujeres que estaban ahí, la gran mayoría muy asustadas y nerviosas, llorando o gritando, solas,  yo tenía mucho miedo, ya que mis gemelas tenían solamente 31 semanas de gestación, y sabía que estaban en peligro. Al fin mi turno llegó, me recibió en urgencias una ginecóloga que era bastante fría conmigo, me hizo un ultrasonido y sin previo aviso me hizo “el tacto”, ¡Con todo y uñas acrílicas!, al parecer lo encontró lo que buscaba ahí dentro, porque inmediatamente llamó a otro médico que también me hizo el tacto y empezaron a murmurar entre ellos, de ahí la ginecóloga me dio un papelito con la autorización para pasarme a “piso”, y un enfermero me llevó hasta “mi cama”, era un enfermero que se notaba estaba molesto, me hablaba en tono golpeado “está enojado porque le tocó trabajar en domingo” pensé(yo de tonta todavía justificando su actitud), y trató de ponerme la intravenosa, que por cierto tuvo que hacerlo otra enfermera ya que él no pudo hacerlo, me dejó acostada en mi cama y se fue, ya no volví a ver a mi esposo hasta las 5:00 pm(eran ya las 7:00 am para entonces).

Como a eso de las 10 de la mañana llegó un ginecólogo amable(creo que fue el único que me dijo “buenos días”), pero serio, indicándome que TENIA que estar acostada(nunca explicó por qué), y debía beber mucha agua, ya que ocupaban mi vejiga llena para poder hacerme el ultrasonido y checar el estado de mis bebés, como a eso de las 11:00 am llegó un camillero con una silla de ruedas para llevarme a la zona de ultrasonidos, que estaba ubicada en la planta baja, ahí esperé, sola(porque el camillero se fue a platicar con una chica de limpieza) al lado de un contenedor con ropa sucia, estuve ahí  hasta las 2 de la tarde que fue  cuando me hicieron pasar para el ultrasonido y ahí me enteré de algo terrible, “acá abajo hay otro producto” dijo el técnico al médico que estaba ahí con él, “¡Oh sí! Pero no tiene latido” decía el médico, yo solo los veía sin poder decir nada, había otro bebé, pero ya no estaba vivo. Todas las ecografías y nunca había salido, yo solamente me limité a contener el llanto.

Una vez que Salí de ahí el médico me indicó que cuando llegara el jefe de cirugía le entregara un papel que me dio junto con el ultrasonido, era la petición para que me practicara una cesárea de emergencia “¡Pues ya trae infección señora! A ver si no dañó a sus bebes” me lo decía en un tono, que me hacía pensar que esa situación era mi culpa, al subir a mi cama le di el papel al jefe de cirugía quien puso la autorización para una cesárea de emergencia esa noche (sí, ya no vi a mi esposo a las 12, sino hasta las 5 de la tarde, en la segunda visita), debo también destacar que llegué sin contracciones, pero en cuanto me pusieron la intravenosa las contracciones empezaron y muy fuertes, ya para las 5 de la tarde cuando llegó mi esposo sentía que me partían a la mitad, y cuando se fue, ¡Nunca me había sentido tan sola! No había nadie que conociera, solo pensaba en mis bebés, en mi hijo de seis años que se había quedado en casa, me dolía la espalda horrible y tenía mucho frio, recuerdo que a las 6 me pusieron no sé qué en la intravenosa, y luego después también a las 12:00 am, nunca me dijeron cuál era ese medicamento o para qué servía, solo sé que cada que me lo ponían me dolía más y más la espalda , el vientre y las piernas, el día lunes 4 de febrero a las 8 de la mañana después de 6 tactos de 3 médicos diferentes, enfermeras molestas y prepotentes, llegó un nuevo doctor, este también llego con un genio terrible, tomó la tabla con mi información, la leyó y dice “¿Cómo están los bebes?” yo solo me le quedé mirando sorprendida y dije “no sé”, “¿Cómo que no sabe señora? ¿No ha pedido información o qué?” me dijo levantando la voz y regañándome, yo con la voz baja le dije que aún no nacían y todavía me dice el muy idiota “¡Aquí dice que se le practicarían un cesárea a las 10 de la noche!”(Sí, se les olvidó que yo estaba ahí) yo solo moví la cabeza diciendo no, inmediatamente salió corriendo con el jefe de cirugía para que me pasaran al quirófano lo antes posible, me llevaron a un área completamente estéril, me cambiaron la bata, y de nuevo por enésima vez a contestar las mismas preguntas una y otra vez “¿A qué edad tuvo su primera relación sexual? ¿Su primer hijo? ¿Con qué se va a cuidar? Etc.” (Por cierto, ahí también me enteré de que el “enfermero” que me llevo a piso cuando llegué tenía instrucciones de aplicarme un medicamento para madurarles los pulmones a las bebés, cosa que no hizo). Acá me recibió el cirujano y el pediatra, éste último acompañado de  un residente de pediatría, el cirujano me indico que como estaba rota la fuente y había infección se haría una cesárea de emergencia, y el pediatra me indicó que el recibiría a mis gemelas pero me dijo algo que nunca se me va a olvidar “por el tamaño de los bebes y el tiempo de gestación, lo más probable es que no vayan a sobrevivir, así que no se haga muchas ilusiones”, y volteando a ver al residente dijo “Yo recibo al que nazca más mal y tú al otro” esas palabras me desmoronaron y entre llorando al quirófano mientras mi cabeza seguía repitiendo que todo eso era mi culpa.

Ya en el quirófano, literalmente podía escuchar mis latidos, la tela azul no me dejaba ver lo que ocurría, y mis brazos estaban atados a las orillas de la mesa de operaciones, los médicos y enfermeras platicaban de tontería y media, yo solo sentía las lágrimas en mi cara, y la escuché, a mi niña que lloraba muy fuerte, no me dejaron verla y se la llevaron, 5 minutos más tarde nació la segunda bebé, pero ella no lloró, yo solo vi que los médicos y enfermeras salieron rapidísimo del lugar con la bebé en una incubadora, y finalmente el medico dijo “ahí está” un feto de 24 semanas de gestación, muerto, la causa de la infección que provocó la ruptura de la fuente, por la cual yo me sentía responsable, luego la enfermera leyó “doctor, aquí esta una autorización para una salpingoclacia”(yo la pedí, ya que con tres hijos era suficiente para mi), y volteó a verme “¿Segura que quiere operarse? ¿Y qué tal si éstas no se logran?”(Refiriéndose a mis hijas), me dieron ganas de matar a esa mujer por ese comentario, entre lágrimas yo solo le dije que solo siguiera la orden en el papel, ¿pasar por eso otra vez? ¡Nunca más!

Una vez terminado el proceso me llevaron a recuperación, donde el médico encargado no sabía nada de mis hijas, “Duérmase señora, tiene que descansar” ¿Descansar? ¿Sin saber nada de mis hijas? Imposible. En ese momento también llegó otra muchacha, de unos 18 años, llorando porque tampoco sabía nada de su bebita prematura. Una hora más tarde me pasaron de nuevo a mi cama, una vez ahí una enfermera me dijo, “A las 12 que llegue tú familiar le dices que te lleve a ver a tus bebés” yo le pregunté dónde estaban mis niñas y ella se limitó a decir “No sé, a la hora de la visita le preguntas al médico de cuneros” (yo ni sabía dónde estaban los cuneros). Así pasaron dos días más, donde yo no sabía nada de mis hijas, los estudiantes de medicina me subían la bata sin siquiera decir buenos días, me revisaban el sangrado y me hacían las mismas preguntas una y otra vez, mientras un médico los evaluaba, mi papá era quien me visitaba solo dos  horas al día(a las 12 pm y a las 5 pm) mientras mi esposo pedía informes de las bebés(también deberíamos hablar de cómo cosifican a los papás en estas situaciones) una estaba en cuidados intensivos conectada a un ventilador y la otra en cuneros, donde tenía que subir de peso y claro, no me dejaron amamantarla, a pesar de que pedí que me dejaran meter un saca leche para guardarla para mis bebés, no me lo permitieron, le dieron formula a mis dos hijas. Hasta el día que me dieron de alta, el miércoles 6 de febrero pregunte si el hospital tenia banco de leche, la enfermera me miro con cara de sorpresa y me indicó que si pero “Mija, tienes dos, no te va alcanzar la leche”, aguatándome todas las palabras que pasaban por mi mente solo le dije que no importaba, que me dijera dónde estaba el banco de leche del hospital, ella con una mueca me dio un papel con las instrucciones para ir a nutrición a dejar mi leche.… con ese recuerdo me despedí de ese hospital, sin mis hijas, devastada y preocupada ya que tenía que esperar hasta la hora de visita(a las 5 de la tarde) para poder verlas, y a través de un cristal(no te dejan tocar a tu bebé cuando está hospitalizado)…
Probablemente piensen que exagero al decir que viví violencia obstétrica, pero al momento de que un médico te trata como un simple número, o no te dan la información correcta, te administran medicamentos sin autorización, te juzgan,  te critican o te dicen cosas de una forma hiriente ya es un tipo de violencia, en mi estancia durante el nacimiento de mis hijas me sentí sola, juzgada, criticada y culpable, yo pensé que era yo quien provocó la infección, la muerte del feto de 24 semanas y el nacimiento prematuro de mis niñas, los comentarios y los gritos de los médicos y enfermeras(que ojo, no fueron todas, pero si la mayoría), me hicieron incluso creer que no merecía ser madre.

Aunque no se justifica la actitud y la situación de la que fui víctima(esa palabra no me gusta), también he de entender, como amiga de médicos y enfermeras que laboran en instituciones de salud pública, hay muchas deficiencias en las condiciones en las que laboran, ese lunes que nacieron mis hijas había clases de los internos y residentes, me di cuenta de algo, desde la universidad les enseñan a tratar a las personas como simple números, a las madres como incubadoras y a los padres como inútiles, les enseñan a ponerle apodos y etiquetar a las personas y les enseñan a no ser humanos, creo que el problema empieza desde la universidad, el internado y la residencia de los futuros médicos, no es justo todo lo que viven las madres, y tampoco es justo para los médicos y enfermeras que los hagan convertirse en seres inhumanos.


Para mí ha sido muy difícil superar esto, lo confieso, me duele mucho saber que el nacimiento de mis gemelas no haya sido una buena experiencia, y que el recuerdo no sea positivo, no quiero que sea así para nadie más, no quiero que las mujeres tengan que pasar por estas situaciones, y los médicos y enfermeras necesitan mejores condiciones de trabajo, mejor educación, y más apoyo para los que si desean respetar al parto, a la madre y al bebé.

VIOLENCIA OBSTÉTRICA, VIOLENCIA DE GÉNERO



Ejecutivas, empresarias, trabajadoras, profesionistas, amas de casa, estudiantes, las mujeres modernas no permitimos la violencia de género, pues nuestro trabajo nos ha costado ganar espacios y derechos en nuestras sociedades. Educadas y conscientes de nuestros derechos, no estamos dispuestas a ser tratadas como ciudadanas de segunda o discriminadas por nuestro sexo femenino. Sin embargo, al acudir a consulta con el ginecólogo que atiende nuestro embarazo, nos entregamos con una actitud de niña buena y obediente, poniendo todo en manos del obstetra, sin cuestioner. Defendemos nuestros derechos en todos los ámbitos de la vida pública y privada, a menos que aquél que nos someta porte bata blanca, a quien consideramos un experto, preparado, poderoso e incuestionable, ¡un médico con licencia para abusar!

Muchas mujeres callamos lo que nos pasa cuando estamos embarazadas o al momento de parir, porque lo consideramos normal. También porque es tabú, porque parir es un acto sexual del cual no se habla. Nadie reconoce que fue víctima de violencia. Pensamos que así debe ser, aunque nos arrebaten una experiencia tan trascendental: El nacimiento de nuestrx hijx. A fin de cuentas, se nos dice que lo único que importa es que “el bebé nació bien” y que deberíamos de estar agradecidas y no quejarnos de nada. Claro, el bebé es lo más importante, pero la mujer también importa, no es justo minimizar su experiencia y mucho menos tratándose de un momento tan significativo como el parto. En ese momento nace un nuevo ser, pero también nace una madre y la experiencia es algo que perdurará en la vida de ambos para siempre.

Claro, absolutamente nadie va a poner en riesgo la vida de su bebé, pero nos han infundido el miedo a un proceso tan natural como el parto, que consideramos que es algo sumamente peligroso, en donde la vida de nuestro hijo corre peligro y es necesario ponernos en manos de los doctores y la tecnología para salir vivos. No es así, el parto no es una enfermedad que necesita ser tratada o curada por doctores en hospitales. El parto es un proceso fisiológico y todas las mujeres podemos parir, está en nuestra naturaleza, nuestro cuerpo está diseñado para hacerlo. Si bien la medicina y los avances científicos y tecnológicos han ayudado a disminuir los riesgos del parto, así como intervenir en situaciones en que se necesita ayuda externa, se ha llegado a un punto en que la medicina se ha apoderado del acto de parir. El parto es de las mujeres, es nuestro.

¿Qué es la violencia obstétrica?


La violencia obstétrica, es una violación a los Derechos Humanos y reproductivos de las mujeres, que puede ser física cuando se aplican procedimiento innecesarios durante el embarazo y el parto, cuando se manipula u omite información o cuando no se respetan los tiempos o posibilidades del parto biológico. También puede ser psicológica cuando se discrimina, humilla, insulta, amenaza, intimida, regaña a la mujer, privándola de la experiencia digna, trascendental y placentera que es el parto.

En primer lugar, existe la violencia obstétrica física, cuando se imponen intervenciones innecesarias durante el parto. Existe la obsesión por parte del personal médico de tener el control total sobre la mujer parturienta, así como de acelerar el parto sin respetar sus tiempos biológicos. A pesar de tratarse de un proceso fisiológico impredecible y complejo y de que cada mujer y cada caso son diferentes, se aplican los mismos protocolos y procedimientos para todas, muchos de estos ya obsoletos y que no se practican en los países más desarrollados. De entrada, si una mujer tiene más de 40 semanas de gestación se le presiona para inducir el parto artificialmente o realizar una cesárea, sin respetar los tiempos del bebé y de la madre. Además, desde que la mujer llega al hospital se le acuesta en una camilla con las piernas abiertas y los genitales expuestos al personal médico, enfermeras y practicantes que pasan por ahí, con la luz intensa exhibiéndola, cuando en realidad el parto es un momento íntimo y es difícil que las hormonas, que juegan un papel fundamental en ese momento, como la oxitocina, se activen cuando la mujer no se siente tranquila y en confianza para que su cuerpo realice este proceso natural. Y así debe permanecer durante todo el transcurso, acostada e inmóvil, completamente pasiva, a pesar de que ésa es la manera más antinatural de parir, ya que la mujer por naturaleza está activa cuando está pariendo y puede tener ganas de caminar, ponerse en cuclillas, boca abajo, pararse, sentarse, bailar, gritar, meterse al agua, apretar, callar, pujar, todo a su tiempo y ritmo.

Asimismo, no le permiten comer o ingerir bebidas. Durante todo el proceso se le realizan monitoreos innecesarios sin que se le explique lo que sucede, como si no fuera una persona, como si nada estuviera en sus manos, nada fuera su decisión. Incluso, a la hora más decisiva, la de pujar, se realizan los pujos dirigidos en vez de dejar que la mujer puje cuando siente la necesidad natural de hacerlo. Debido a este excesivo control, el parto se frena, porque el cuerpo recibe la señal de que no está a salvo para continuar con el proceso de parto. Es entonces cuando viene la oleada de intervenciones, una tras otra, complicando cada vez más el nacimiento.

¿Y cuáles son estas intervenciones intrusivas?

Se trata de protocolos rutinarios y obsoletos sin ningún respaldo científico, tales como suministrarle a la parturienta suero y medicamentos sin su consentimiento, muchas veces sin siquiera explicarle lo que le están inyectando para que decida si lo quiere o no; darle anestesia o la famosa epidural, realizarle constantemente tactos vaginales durante el embarazo y proceso de parto, reventarle artificialmente la fuente, suministrarle oxitocina sintética para que tenga contracciones artificiales y acelerar el parto, realizarle la episiotomía, es decir, un corte en el área perineo supuestamente para evitar un desgarre vaginal, a pesar de que la Organización Mundial de la Salud la ha contraindicado, utilizar fórceps o cualquier tipo de aparatos para sacar al bebé, realizar la también contraindicada maniobra de Kristeller, o bien una cesárea, que aunque se nos dice que es la manera más fácil y rápida de parir, debemos estar conscientes de que se trata de una cirugía mayor, con todos los riesgos y complicaciones que implica realizarla en una mujer que no la necesita, pues está completamente sana, así como las consecuencias que trae para el bebé y la recuperación de la madre, entre otros procedimientos.

Ahora bien, existe otro aspecto de la violencia obstétrica que es el psicológico. Consiste en el trato deshumanizado, grosero, humillante o discriminatorio, así como la omisión de información durante el embarazo o parto. “Abre las piernas, bien que las abrías antes, por eso estás aquí…” “Va a ser cesárea quieras o no…” “A la que está gritando no la atiendan por gritona…” “De aquí nadie sale sin el DIU, si no te lo pones no te damos de alta…” “Va a nacer la primera semana de enero tengas dolores o no…” “Aquí no es hospital privado…” “Traigan a la hipertensa…” “Ya te moviste, te manchaste, vas a infectar a tu hijo …” “¿Eres arquitecta? Para la otra ahorra para una cesárea…” “Si no pujas tu bebé se te va a morir ahí adentro…”. Todas las anteriores son frases comunes dichas a mujeres comunes, en su momento más vulnerable.

Quisiera agregar un punto que ha llamado mi atención en el Seguro Social Mexicano, que es la deliberada campaña de que ninguna mujer salga del paritorio sin el Dispositivo Intrauterino (DIU), con el objetivo de prevenir futuros embarazos. El problema no es el método anticonceptivo en sí, si no el hecho de imponérselo a las mujeres y no dejarles decidir. Existen testimonios de mujeres que, a pesar de haberse negado explícitamente, recibieron el dispositivo sin su consentimiento, en lo que es una clara violación a los derechos reproductivos de la mujer. Existen otros testimonios de mujeres que fueron presionadas y amenazadas para dejarse ponérselo. Alguien lo justificó como “una campaña para prevenir embarazos no deseados” y yo me pregunto ¿campaña de esterilización forzosa? No sé si muchos nos damos cuenta, pero la esterilización forzosa es considerada como un crimen de lesa humanidad, un crimen de guerra y un delito grave de violencia sexual. ¿Por qué lo permitimos y aceptamos como normal? Lo correcto es concienciar y educar, pero es más difícil. Lo fácil siempre es someter y forzar.

La violencia obstétrica se deriva en parte de la mala praxis y deficiencias de nuestro sistema de salud, pero también de la inequidad de género y violencia contra la mujer que impera en nuestro país y es aceptada socialmente. La mayoría de mujeres no la denuncia porque se ha normalizado, a tal grado que no se reconoce que es un problema, y también porque ser nueva madre es suficientemente abrumador a nivel hormonal, físico, emocional y psicológico, como para, además, reflexionar y aceptar que fuimos víctimas en un momento tan importante de nuestra vida.

Muchas mujeres, tras haber sufrido un parto deshumanizado, se sienten desconectadas de su bebé, vacías, tristes, deprimidas, físicamente mutiladas y violentadas, tienen dificultad para establecer el apego y la lactancia materna debido a que no lograron activar las hormonas necesarias que se agilizan durante un parto natural, son arrebatadas de un momento único e irrepetible y no quieren, encima, lidiar con el sentimiento de culpa al aceptar que han sido víctimas.

Nosotras creemos que el primer paso para la sanación de una persona que ha sido violentada es reconocer que ha sido víctima, reconocer que fue violentada y no minimizar la experiencia. A lo mejor muchas mujeres no se asumen víctimas de violencia obstétrica pero sí tienen sentimientos de tristeza, culpa o negativos que no saben descifrar y una vez asumiendo lo sucedido se puede comenzar a trabajar para sanar. Por otro lado, al reconocernos víctimas y decidir luchar para cambiar en estatus quo, nos empoderamos y recuperamos la dignidad y el poder de decisión que se nos han arrebatado. 

PRIMER FORO SOBRE VIOLENCIA OBSTÉTRICA EN TIJUANA 

Crianza Alternativa en colaboración con la Red Iberoamericana Pro Derechos Humamos y otras organizaciones ha iniciado un proyecto para trabajar el tema de la violencia obstétrica. El primer paso fue un foro informativo, el Primer Forosobre Violencia Obstétrica en Tijuana, realizado por estas dos organizaciones el 8 de marzo de 2014 en Mutzu Yoga, para conmemorar el Día Internacional de la Mujer.

El objetivo del foro fue realizar un primer acercamiento al tema y dar inicio a una intensa labor de concientización, debate y activismo para mejorar las condiciones de la mujer durante el embarazo, parto y puerperio y eliminar la discriminación y violencia que sufren las mujeres por parte del personal médico.

Durante el foro se contó con la participación de expertas que abordaron el tema desde diferentes enfoques. La Lic. Mayela González, Instructora de Yoga certificada por Yoga Alliance con la especialidad en Yogaterapia, Yoga Infantil y Yoga Pre-post natal, certificada por ToLabor como Doula de Parto y Postparto y certificada por Birthing From Within como Mentora de Arte de Nacimiento, habló sobre las implicaciones médicas de la violencia obstétrica. Enfatizó que aunque la cesárea y los avances médicos en general son una bendición que salva vidas, son realmente contraproducentes y peligrosos si no se utilizan correctamente. También mencionó la falta de conocimiento sobre los tiempos reales de un parto y sus fases, lo cual provoca la estandarización de los tiempos del mismo y conlleva a intervenciones innecesarias por parte del personal médico.

Por otro lado la Lic. Liz Palacios, Doula y Terapeuta en Psicología Prenatal, abordó el tema desde el punto de vista psicológico, explicando que la violencia obstétrica puede darse en cualquier etapa de la vida sexual y reproductiva de la mujer. Mencionó lo trascendente de vivir el momento del parto con respeto y dignidad y que la mujer tenga la posibilidad de tomar decisiones informadas, ya que al final no se trata de si se tiene un parto vaginal o no, si no de que la mujer se sienta plena y empoderada después del parto. Mencionó algunas de las consecuencias del suministro artificial de oxitocina y de las hormonas naturales que juegan un papel fundamental durante el parto para el apego entre la madre y el bebé.

Por su parte la Mtra. Merixtell Calderón Vargas, Maestra en Derechos Humanos por la Universidad Carlos III de Madrid, expuso sobre el marco jurídico y las implicaciones legales de la violencia obstétrica. Comparó varias leyes estatales contra la violencia hacia la mujer, que en algunos estados mencionan y describen de manera específica la violencia obstétrica. Explicó que al ya existir ese precedente en otros estados, resulta viable realizar una labor de activismo para exigir la inclusión del término de violencia obstétrica en la ley estatal en Baja California.

Finalmente, algunas de las madres invitadas compartieron sus experiencias de parto, positivas y negativas y algunas incluso fueron víctimas de los malos tratos por parte del personal médico o de humillaciones durante el parto. Cabe mencionar que varias mujeres relataron como en el Seguro Social se pretende imponer el DIU en las mujeres que paren ahí, lo cual significa una campaña de esterilización forzada y que representa un crimen contra la mujer, ya que la única manera en la cual el Estado puede y debe intervenir en estos ámbitos es mediante la información y educación a las mujeres, jamás imponiéndoles algo sobre su propio cuerpo. El foro fue moderado por la Psicóloga Judith Cabrera de la Rocha de la Universidad Autónoma de Baja California. Las fotografías fueron realizadas por Francia Rosas, Guía Montessori y Fotógrafa.

Sin duda este primer acercamiento sobre el tema inicia un diálogo entre las mujeres que toman consciencia sobre su cuerpo y su maternidad y es el inicio de una labor en pro del parto digno y respetado.


SEMANA MUNDIAL DEL PARTO RESPETADO

Del 19 al 25 de mayo se celebró internacionalmente la Semana Mundial del Parto Respetado. En mayo de 2014 Crianza Alternativa en conjunto con otras asociaciones, activistas, doulas y parteras de la región, realizó actividades para promover el parto humanizado y respetado, las cuales consistieron en talleres, ciclo de cine sobre parto respetado, pláticas y finalmente la Caminata por un Parto Respetado que se realizó del Monumento México (las Tijeras) al Palacio Municipal, en la ciudad de Tijuana, el 20 de marzo de 2014. 

¿QUÉ SIGUE?

Primero dar a conocer y educar lo que es la Violencia Obstétrica, ponerle un nombre a todas estas prácticas contra las mujeres gestantes y parturientas, para poder poner un alto. Después trabajar en conjunto desde la sociedad civil para exigir un parto humanizado y empoderar a la mujer. 

A partir de este momento, Crianza Alternativa inicia una campaña de conscientización sobre la Violencia O bstétrica e invita a mujeres que han sido víctimas, madres, padres, médicos y personal que haya presenciado casos de Violencia Obstétrica, a compartir sus historias a través de nuestro blog (les invitamos a enviarnos su historia al correo crianzaalternativa@gmail.com). Posteriormente daremos a conocer las bases para nuestra convocatoria de campaña fotográfica sobre violencia obstétrica. 

Además, desde la realización del foro en 2014, la Red Iberoamericana Pro Derechos Humanos y Crianza Alternativa trabajan de la mano para presentar e impulsar una iniciativa de reforma a la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia para el Estado de Baja California, para incluir el concepto de Violencia Obstétrica entre los tipos y modalidades de violencia contra la mujer. Cabe mencionar que el día de ayer, 26 de enero de 2015, hemos recibido con gran entusiasmo la noticia de que el Diputado Gerardo Álvarez haya presentado una iniciativa con el mismo objetivo. Esperamos poder unir esfuerzos y que esto se refleje en resultados positivos en el tema. 

El próximo viernes 30 de enero se dará a conocer dicha campaña en la reunión mensual del Comité Pro Lactancia de Tijuana, que se reune el último viernes de cada mes en la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Baja California, para visibilizar la iniciativa y se pedirá el apoyo del mismo para nuestra campaña.

Crianza Alternativa en, la Red Iberoamericana Pro Derechos Humanos e IMMUJER presentarán la campaña sobre Violencia Obstétrica y darán a conocer la nueva Iniciativa de Ley, el próximo martes 20 de Marzo en la Cámara Nacional de Comercio de Tijuana, CANACO, con la participación y el apoyo de todas las personas y organizaciones que se involucren en la campaña. 

Estos son algunos de los pasos que pensamos tomar para impulsar la lucha en contra de la Violencia Obstétrica en específico y de la violencia de género, así como para empoderar a las mujeres y salvaguardar sus derechos. Todo nuestro público es bienvenido a aportar ideas y participar en nuestras actividades.

El parto es nuestro y sabemos parir.


Por: Paulina Olvera Cáñez



Enlaces relacionados: 


  • Primer Foro sobre Violencia Obstétrica en Tijuana: http://crianza-alternativa.blogspot.mx/2014/03/foro-sobre-violencia-obstetrica.html
  • Semana Mundial del Parto Respetado:  http://www.comasuspensivos.com.mx/sociedad/parir-es-poder/
  •  Nota: Piden sancionar Violencia Obstétrica: https://cadenanoticias.mx/nota.php?cont=notas&nota=18398



Poesía por una maternidad libre de violencia.

Hoy, 25 de Noviembre, se conmemora el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer y queremos presentarles un proyecto que busca difundir un mensaje de paz a través de la poesía. Silvia Favaretto, mamá y poeta, nos invita por medio de la revista digital Progetto 7LUNE a participar en una antología de landais escritos por autoras latinoamericanas para publicarse en formato ebook gratuito. Este es un subgénero poético casi exclusivamente femenino, como nos lo explica en este artículo donde podrán encontrar más información y ejemplos de landais. Extraigo algunos fragmentos:

“En Afganistán, como en muchos otros lugres de la tierra, la violencia sobre las mujeres es un acto de barbarie cotidiana. Las mujeres pashtún utilizan en secreto una forma de poesía breve, los landais (dísticos con un primer verso de nueve sílabas y el segundo de trece), para denunciar los abusos a los que están sometidas. Landay significa en lengua pashtún “pequeña serpiente venenosa”, y es una poesía de rebelión: directa, a veces sensual, o bien trágica y hasta satírica.  (…)

Existe en Kabul una asociación de escritoras que se llama “Mirman Baheer” que recoge los landais de las asociadas  y actúa como una secta secreta: una mujer, ella misma poeta,  Ogai Amail, contesta al teléfono de la asociación según horarios concordados, y escucha y transcribe los poemas recitados por mujeres a las que no se les permite componer poemas y ni siquiera saber  escribir. De la asociación hacen parte también periodistas y profesoras que pueden permitirse el lujo de recitar los poemas de todas por la radio haciéndolos llegar de esta forma de casa en casa, en lugares en los que a las adolescentes no se les permite ni siquiera salir de los muros domésticos.”

En Italia se ha importado esta forma poética con el intento de difundir los mensajes por una vida libre de violencia y Progetto 7LUNE lo trae a nosotras, podemos aprovecharlo como una plataforma de expresión creativa para mostrar la situación de las mujeres en nuestro país mientras nos solidarizamos con las hermanas de otras geografías. A continuación les paso un par de landais de Silvia Favaretto sobre lactancia:
 

Amamantaré a mi bebé
hasta que él quiera, no hasta que tú quieras
“Allatterò il mio bimbo
finché vorrà lui, non finché vorrai tu” 

  
El derecho de amamantar,
como el de amar, no se discute
“Il diritto di allattare,
come quello di amare, non si discute"


Silvia amamantando a su hermoso hijo de 29 meses. Foto por: Anna Bussolotto.

Las invitamos a escribir desde su propia experiencia como mujeres y madres, puede ser sobre lactancia, parto respetado, violencia obstétrica, crianza respetuosa, sobre ser amantes, disidentes, soñadoras o aquello que las inspire. Esperamos sus textos por inbox en la página de fb:

https://www.facebook.com/CrianzaAlternativa
o en el correo: crianza.alternativa@gmail.com

Para ver otros landais e inspirarse las invito a descargar gratuitamente el suplemento especial sobre landais:
http://www.rivista7lune.blogspot.it/2014/11/luna-rossa-supplemento-7lune-su-landis.html

y leer el artículo que explica de qué se trata (seguir los links con más ejemplos):
http://rivista7lune.blogspot.it/2014/09/articulo-sobre-landays.html

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Cuando las hermanas se reúnen, alaban a sus hermanos.
Cuando los hermanos se reúnen, venden a sus hermanas.

Mi cuerpo está fresco como una hoja de henna:
verde por fuera; carne tierna por dentro.

Si la hora no ha sonado, la muerte no vendrá.
Aunque arda el mundo, amor mío, no te asustes.

Nací mujer en tierra seca,
pero guarda mi vientre esperanza futura.

Trabajar y amamantar: mi mayor hazaña

Mi puerperio como el de muchísimas madres trabajadoras, fue interrumpido tras pasar la cuarentena, que ahora me doy cuenta que es un período de tiempo muy insuficiente para estar exclusivamente con tu bebé recién nacido. Es difícil regresar a trabajar demasiado pronto y por varias causas, psicológicas, emocionales y fisiológicas. Pero recuerdo que una me preocupaba sobre todo, que era el poder seguir amamantando. Iba a tener un trabajo de 8 horas y media, con una hora de comida, ¿Cómo iba a mantener mi producción de leche sin poder amamantar durante todo el día? Llevaba desde que nació mi Goldo encerrada dando chichi y leyendo blogs de lactancia (sobre todo The Badass Breastfeeder que es mi ídolo y quien me inspiró a iniciar Crianza Alternativa) y sabía perfectamente que la leche funciona por oferta y demanda. Entre más succione el bebé más leche produces. Quería amamantar con todo mi corazón y tenía miedo de no lograrlo. Sí lo logré y me siento muy orgullosa y satisfecha. Esta es mi historia:

EL PRIMER DÍA

Mi primer día de trabajo, yo pensé que solo iba a una entrevista o algo así, pero inicié de inmediato y tenía que quedarme aproximadamente 6 horas, lo cual no tenía contemplado. Para empezar nunca me había separado tanto de mi bebé, tenía una foto de él que veía cada 5 minutos y unas enormes ganas de llorar ya que sentía que lo estaba abandonando, no estaba para nada preparada para dejarlo todavía. Creo que nadie te prepara para eso, la sociedad te vende la imagen de la mujer que a los 40 días vuelve a su vida normal, como si ser madre no fuera una transformación total que requiere meses o años de adaptación. En segundo lugar, tenía unos pechos que conforme iban pasando las horas se me iban poniendo duros y enormes y además me dolían, ya que no había llevado un saca leches ni iba preparada para extraerme leche. Parecía actriz porno con esas chichis (yo que siempre fui de poca chichi) me sentía súper rara.  Por suerte no tuve accidentes ese día. 

Desde mi primer día de trabajo hablé con el administrador, quien se puso rojo rojo cuando le mencioné que necesitaría un lugar para sacarme leche. Ni siquiera entendió de qué le hablaba al principio, por lo cual tuve que explicárselo muy gráficamente y como que se puso muy incómodo el momento porque yo bien segura de mi misma explicándole, pero él reaccionó medio bochornosamente y me dijo que lo podía ver con las secretarias que trabajaban en mi departamento, al cabo ellas eran mujeres, para que ellas me asignaran un área. Pues las secretarias entonces me designaron nada más y nada menos que el baño. 


EL BAÑO

La primera vez que entré al baño para sacarme leche, dije, esto no va a funcionar. Era el único baño de mujeres del área y yo tenía que cerrarlo con llave durante 5 - 10 minutos cada 2 o 3 horas. Obviamente me encerraba y todo mundo tocándome la puerta desesperadamente y escuchaba comentarios como "¿Por qué se encierra?" "¿Qué está haciendo?". Me entretenía pensar qué se estarían imaginando que yo hacía al encerrarme y al escuchar el sonido del sacaleches. Además, la única conexión eléctrica estaba casi en el techo, entonces tenía que conseguir una silla de alguna oficina, llevarla al baño (ahí si que no pasaba desapercibida) treparme en ella para conectar el sacaleches y después sacarme leche durante varios minutos con toda la fila de señoras mionas tocándome la puerta. 


LA MASTITIS

Eso solo duró como dos días y al tercer día me dio mucha flojera y simplemente no me saqué leche, además de que fue un día muy activo y hubo muchísimo trabajo. Recuerdo que me tuve que quedar hasta tarde ese día y era una desesperación porque además la niñera se tenía que ir y no tenía a nadie que fuera por el Goldo, pero además cada vez que me llamaba se escuchaba el llanto del bebé y yo sufriendo como jamás en la vida. Cuando por fin llegué a mi casa exploté en llanto y en fiebre pues al no sacarme leche en todo el día me había dado mastitis sin que yo me diera cuenta, ya que cuando no sacas la leche durante tantas horas, se crea una infección porque se tapan los conductos por donde sale la leche. Nuestro reencuentro de ese día fue de muchas lágrimas y eso que solo llevaba menos de la semana trabajando. Entonces le llamé a mi maravillosa pediatra, la Dra. Cristela Tagle, quien es experta en lactancia y me recomendó tomar un baño de agua caliente y masajearme los pechos, tirando la leche que saliera. También me puse paños de agua caliente en los pechos y tomé Tylenol. Hablé con mi amiga Ash, quien por cierto fue la primera en orientarme sobre lactancia desde el embarazo y con quien meses después creamos Crianza Alternativa. Ella me contó que cuando su niño era un bebé lactante ella pasó por lo mismo y la mastitis se le curó pegándose al niño al pecho durante varios días, solo con eso. Y así fue, me lo pegué por varios días. La cosa es que al día siguiente yo tenía que ir a una reunión importante en San Diego, para lo cual debía de salir de mi casa a las 4 am, pero en verdad hubiera sido imposible en esas condiciones ya que pasar otro día sin poder sacarme leche hubiera resultado en una grave infección, sin hablar de algún accidente de leche en plena reunión. Pues ahí estaba yo, quedando súper mal en mi nuevo trabajo, sintiéndome la peor madre y la peor profesionista. Pero poder pasar esos 4 días amamantando, fue como regresar poquito a la cuarentena y lo disfruté. 


DE REGRESO AL BAÑO

Ya el lunes al regresar al trabajo pues tuve que ingeniármelas para sacarme leche sin hacer tanto alboroto. El sacaleches que me había regalado Ash estaba súper chingón, era como un Ferrari de los sacaleches, era eléctrico y podías sacarte de ambos pechos a la vez. Pero era muy complicada la logística de conectarlo trepada en una silla y cerrar el baño con seguro cada dos horas, necesitaba algo discreto y rápido. Según yo me iba a comprar un sacaleches manual, pero en ese momento se me ocurrió encerrarme en el excusado y sacarme la leche manualmente. La Dra. Tagle (pediatra del Goldo) me había enseñado como. Y sorprendentemente sí pude y fue mucho más fácil, práctico y discreto.

Así pasé aproximadamente 4 meses, sacándome la preciosa leche materna, que solo una madre que amamanta y trabaja sabe que el valor de cada gota es oro, por lo difícil que es producirla y sacarla. Ahí estaba yo sacándome ese oro líquido con mi propia mano, dentro de un baño apestoso, mientras escuchaba a señoras haciendo sus necesidades de todo tipo al lado mío, o mientras me enteraba de sus chismes ya que muchas veces ni se daban cuenta de que estaba ahí, incluso varias veces me apagaron la luz y me quedé a obscuras con mis recipientes de leche en mano sin saber como iba a poder salir de ahí. Poco a poco fui conociendo a mis colegas femeninas y les fui platicando lo que hacía en el baño, que era un misterio para todas al principio. Algunas la verdad se portaron súper lindas, siempre apoyándome si alguien preguntaba por mi, o de distintas formas. Algunas la verdad se pasaban de mamonas. Recuerdo que una vez una empezó a gritar que había algo derramado en el piso del baño de mujeres, que por favor viniera rápido la señora de la limpieza a quitar eso tan raro que pareciera ser leche. Casualmente lo gritaba en el pasillo al lado de mi lugar. La verdad ni siquiera era leche materna porque en primer lugar no se me tiraba ni una gota, en segundo lugar si se llegara a derramar algo, no sería distinguible del agua ya que es una substancia muy finita y en tercer lugar, !que no mame! ¿en que le afectarían unas gotas de leche a comparación de todas las otras substancias y fluidos que había en el baño y con los que yo tenía que convivir al extraerme la leche?. En todo caso la ofendida sería yo. La verdad nunca como en esos meses me di cuenta de algo muy triste: las mujeres son muchas veces quienes se ponen el pie entre ellas. Yo pensaba que por ser mujeres y madres me iban a apoyar, pero en varias ocasiones fue todo lo contrario. Por suerte no eran todas, pero las que eran, !Como jodían!

Chichi en la casa

LA GUARDERÍA
Para lograr mi objetivo que era seguir amamantando exclusivamente a bebé Isauro, algo clave fue la guardería donde lo cuidaban. En un inicio yo prefería una niñera, para no tener que sacarlo de su hábitat tan chiquito, alguien que lo cuidara en nuestra propia casa, era lo ideal. Sin embargo yo no tengo familia en Tijuana, ninguna tía o abuela o ni siquiera alguien de confianza con quién dejarlo. Isauro (papá) se la rifó la primera semana, cuidando todo el día al Goldo y la segunda semana mi comadre Erika lo cuidó. Pero llegó el momento de tomar una decisión y consideramos que dejarlo con una desconocida no era seguro. Es difícil ya que te entran tantas dudas. Por ejemplo yo tengo mi estilo de crianza y posturas muy firmes con respecto a ciertos temas. Yo no creo en dejar a los bebés llorar. Creo que en cuanto empiezan a estar inquietos, si es posible antes de llorar, se les debe cargar, alimentar, arrullar, cantar, o cualquier cosa, hasta que estén bien. Además creo en darles leche a libre demanda, no con horarios. Se que en nuestra cultura regularmente se piensa lo contrario y no toleraba la idea de una señora que lo ignorara y lo dejara llorar o simplemente, al no ser su familiar, que no lo tratara como yo lo trataría. Hicimos un casting exprés de las guarderías de Tijuana. Llamé a la primera y me dijeron que "cada dos horas les damos su fórmula y les cambiamos sus pampers". Obviamente les colgué porque # 1. el Goldo no sigue horarios, # 2. el Goldo no toma fórmula y #. 3 el Goldo no usa Pampers. Pensé para mis adentros, no mames ¿qué va a pasar?. 

Así fui llamando una por una hasta que una me llamó la atención por su nombre "Cuidados con Amor". Aparte de lo cursi que pueda sonar, yo en esos tiempos estaba informándome sobre lo que es la Crianza con Apego, Crianza Natural o Crianza con Amor. Me sonó muy similar y por eso me llamó la atención desde el inicio. Desde la primera vez que llamé fueron totalmente abiertos y la verdad siempre estaré agradecida con ellos por como cuidaron de mi hijo. Para empezar, apoyaron el hecho de que yo quisiera darle pura leche materna y cuando les expliqué como debían de descongelarla en baño maría y almacenarla en el refrigerador o congelador, ellas ya sabían qué onda, pues cuidaban a varios niños amamantados. Hay una esperanza, pensé. Ya después he escuchado de guarderías del Seguro donde solo le dan fórmula a los niños y de la marca que la guardería quiera. No se si todas, pero para mi hubiera sido impensable. Además de esto siempre, siempre me siguieron el rollo con todos mis métodos de crianza. Es por esto que el Goldo era el único bebé en utilizar pañales de tela en la  guardería y cuando cumplió seis meses que debía iniciar con las papillas, les pedí que utilizaran el método de alimentación autorregulada por el bebé (Baby Led Weaning) y le dieran pura comida entera y me apoyaron totalmente. Además, !tenían cámaras en todas las salas!. A la hora que yo quisiera podía meterme a la página de internet con mi clave de acceso y ver qué estaba haciendo el Goldo. Eso me daba muchísima confianza. Pero volviendo al tema de la lactancia, las "Misses" de la guardería, yo sentía que eran mi equipo, mis aliadas. 

Todos los días en punto de la una de la tarde yo salía disparada en el carro rumbo a la guardería, entraba por el Goldo y teníamos un gran reencuentro de una hora. Los primeros meses esa hora era para darle pecho y arrullarlo, en verdad era un momento necesario para los dos, era uno de los momentos que esperaba diariamente. Como a los 5 meses ya el Goldo empezaba de curioso y no quería quedarse en el carro, así que en el rebozo nos íbamos a caminar. Íbamos caminando y yo le enseñaba los árboles, las flores, las piedras, los carros y le iba platicando y nombrando cada cosa y para él todo era fascinante. Casi siempre terminaba tomando leche y durmiéndose y así se lo dejaba a las Misses, me regresaba de volada al trabajo y a las 6 de la tarde volvía por él para llevarlo a casa.

Una de nuestras caminatas diarias afuera de la guardería, el Goldo de 5 meses y la mamá Embracilada/rebozera

Esa era mi rutina diaria, ir y venir entre oficina y guardería. Sacarme leche cada dos o tres horas. Llegar a mi casa en la tarde a pasar un par de horas con mi niño hermoso, leyéndole un cuento, dándole masaje, jugando con él y dándole pecho para dormir. Cuando se dormía era mi hora de lavar y secar pañales de tela, congelar y poner fecha a toda la leche materna y lavar biberones. Al día siguiente lo mismo. Era agotador pero era necesario. Yo sentía que estaba en una misión.  

En la guardería tenían una bitácora donde podías escribir los comentarios y cuidados especiales de tu bebé. Yo trataba de dejarles diario un recadito referente a la lactancia materna, así como "Nunca agitar la leche materna, batir suavemente por favor" o también "dar leche a libre demanda, no con horarios", otros días ponía "no dejarlo llorar", aunque esto fuera utópico de mi parte pues se que es imposible en una guardería estar al pendiente de tantos niños y no dejarlos llorar, pero yo seguía insistiendo. Siempre hubo excelente comunicación y además el Goldo aprendió muchas cosas con las Misses, como a interactuar con otros niños, le daban estimulación temprana, música y yoga. Mejor lugar no pude haber encontrado.


LA PRODUCCIÓN DE LECHE

Como mencioné, mi mayor preocupación y yo creo que de casi todas quienes decidimos trabajar y amamantar, es el seguir produciendo suficiente leche. Para empezar nadie sabe cuánta leche es suficiente, nadie te dice. Y eso es en parte porque cada bebé es diferente y toma diferentes cantidades, por lo mismo me parece irracional la manera de alimentarlos con fórmula, cada dos o tres horas dándoles la misma cantidad de onzas a todos, como relojito, como fábrica, como robots. Si cada ser humano es diferente, me parece de lo más absurdo. Pues a la hora de sacarte la leche es lo mismo. Yo en vez de quebrarme la cabeza preguntando a extraños y conocidos, mejor observaba al Goldo y las cantidades que él tomaba. Él siempre marcó la pauta en todo. En un inicio se tomaba como 7 onzas así que yo trataba de sacarme 10 oz. diarias para estar un pasito adelante. Luego empezó a tomar 10, 15 y en un período tomaba entre 17 a 20 onzas diarias. Así que ahí me veían sacándome 20 onzas de leche diaria, me sentía como toda una vaca, hasta estaba pensando poner una repostería o algo así. Es impresionante como funciona nuestro cuerpo, de lo que somos capaces. 

En algunos períodos me entraba la paranoia y sentía que no estaba produciendo leche, así que tomaba agua como loca deshidratada, comía como soldado (eso es siempre pero ahora con la amamantada tengo un buen pretexto) y me tomaba todo tipo de remedios. Llegué a tomar avena casi diario, aunque no hay nada comprobado sobre si eso ayuda o no, pero creo que tomar avena no hace daño a nadie así que lo hacía. Además me tomaba mis cervecitas de vez en cuando, que tampoco ofendían a nadie. Pero un recurso interesante fue el té de Fenugreek (alholva o fenogreco en español). Me lo compré en una de mis paranoias de que no estaba produciendo suficiente y aproximadamente en dos días hizo efecto y me empezó a salir leche !! a chorros !!. Lo recomiendo mucho, pero con una bolsita es suficiente para producir de más una semana. Solo lo llegué a tomar en contadas ocasiones. El té que yo compré era Earth Mamma Angel Baby de Babies R Us, pero otra marca muy conocida es Mother´s Milk Tea disponible en muchos negocios en Estados Unidos como Target, Wal Mart, etc. Sin embargo cualquier presentación de dicha planta tiene el mismo efecto, ya sea en te, cápsulas, etc.

Mi Rorro y el famoso té




NUEVO SACALECHES Y OTROS UTENSILIOS

Finalmente un día me harté de estarme ordeñando manualmente (aunque por un tiempo me sentí muy cool y asombrada de poder hacerlo) y decidí comprarme otro sacaleches. A pesar de que tenía uno buenísimo y carísimo (que me fue heredado por Ash), por el reducido espacio no podía usarlo, así que me compré uno de Target de 20 dólares y la verdad me hizo la vida mucho más fácil.

Para lograr una lactancia exitosa compaginada con un trabajo de tiempo completo, el tiempo es oro. Por eso es necesario hacer tu vida lo más práctica posible. Los siguientes artefactos me sirvieron muchísimo para lograr mi objetivo:

1. Un buen sacaleches. Los mejores son los eléctricos y que de preferencia puedan sacar de ambos pechos a la vez, sin embargo yo no contaba con el espacio adecuado para sacarme la leche así que en mi caso uno manual sencillo fue la mejor opción. Cada una tendrá diferentes recursos y circunstancias por lo cual el sacaleches adecuado será distinto.

2. Frascos para almacenar leche. Mi papá hizo un viaje a San Diego y le encomendé bolsitas para almacenar y congelar leche, pero me trajo unos frasquitos de la marca Medela. Estos me fueron útiles porque ahí me sacaba la leche, pero eran muy pocos (solo 12) para las cantidades industriales que yo me sacaba. Entonces llegando a mi casa tenía que cambiar la leche a unas bolsitas desechables en las cuales congelaba la leche. También como me regalaron muchos biberones en mis Baby Showers y no los utilizaba el Goldo, yo los usaba para sacarme la leche o incluso para congelarla cuando ya no tenía bolsitas.

3. Bolsas de leche. Son lo máximo. Las compraba en Babies R Us también. Pueden ser de cualquier marca pero la marca de Babies R Us era la más barata y venían más. Son muy prácticas porque tienen un espacio para  poner nombre, cantidad de leche, fecha y fecha de expiración.

4. Hieleras. Mi hada madrina de la lactancia Ash, también me regaló una hielerita bien compacta, negra, con unas cosas de hielo que no se como se llaman que lo mantienen fresco. En esa hielera llevaba las lechitas congeladas a la guardería. Tenía también una loncherita con esas cosas de hielo, en donde guardaba las leches recién extraídas en el trabajo y después a mi casa. Eran mi equipaje diario.

5. Vasito tequilero: No, no es para que se echen sus shots, aunque pueden hacerlo si creen que lo necesitan. En realidad son para darle la leche materna al bebé cuando aún es muy pequeño, antes de darle biberón (preferible postergar el uso de biberón lo más posible).


6. Biberón Dr. Browns: según mis investigaciones y el consejo de Ash y de la Dra. Tagle, lo ideal es postergar el uso del biberón lo más posible, para evitar confusión de pezón (Nipple Confusion) en el bebé. Si es inevitable dar biberón, les recomiendo mucho el Dr. Browns pues por su sistema de aire, hace que el bebé succione de la misma manera que lo haría con un pezón real.

7. Crema para pezones: los primeros días o semanas la lactancia puede ser dolorosa, se pueden formar grietas e incluso haber sangrado (como en mi caso). Por eso se recomienda cada vez que amamantes poner un poco de tu propia leche en los pezones. Una crema a base de lanonina también puede ayudar. La marca no importa, el ingrediente secreto es lanonina, incluso en Dax se puede encontrar algo económico.


Sacaleches y té orgánico


MI PROPIO LACTARIO

Después de haber tenido un inicio muy difícil en el trabajo, por falta de confianza de mi parte, sentimientos encontrados, así como falta de apoyo, por fin un día me armé de valor para cambiar mi situación. Mi decisión tuvo que ver con mi hartazgo y con un poema que publicamos en este blog, sobre una mamá en Reino Unido que escribe un rap sobre la verguenza que siente al tener que amamantar en un baño. Ahí tomé aún más conciencia y pensé lo ridículo que era que por un lado tuviera un blog y un grupo como Crianza Alternativa, estuviera tan informada, y por otro lado no me atreviera ni a alzar la voz. ¿De qué servía entonces estar tan ''informada"?

Fui a hablar con la encargada de Recursos Humanos y exponerle mi caso y el hecho de que me parecía indigno y anti-higiénico extraerme leche en el baño. Para mi sorpesa se portó muy comprensiva y me ofreció varias opciones como una sala de juntas, una cocinita y una oficina vacía. Me dio mucho gusto y a la vez me sentí muy tonta por no haberlo pedido antes. Por fin se me asignó la cocinita que estaba cerca de mi oficina, le pusieron seguro y ahí tenía un espacio privado y cómodo. No es por seguir de quejumbrosa o por querer "poner dedo" pero he de mencionar que una colega que siempre se portó bien bruja "la hizo de pedo" y protestó, pero nadie le hizo caso. Otra colega súper linda me hizo un letrerito que decía "Ocupado, disculpe las molestias" y una carita feliz, el cual yo colgaba afuera de la cocinita cuando iba a usarla para que nadie me molestara. Todos sabían que era mi espacio y lo respetaban. Una amiga incluso, cuando preguntaban por mi y yo estaba haciendo lo mío, decía "Pau está en el Departamento de Lácteos".

Mi letrero



MISIÓN CUMPLIDA

Finalmente me llegué a sentir muy a gusto con mi logística y mi red de apoyo en el trabajo y en la guardería. El Goldo nunca necesitó usar fórmula y hasta la fecha. De hecho poco a poco fue tomando menos leche en la guardería y más sólidos y mejor reponía todas sus tomas cuando estabamos juntos y en las noches. Llegó a hacer lo que yo deseaba que hiciera desde que entré a trabajar, revertir sus ciclos o Reverse Cycling que es cuando por si solo el bebé realiza menos tomas cuando no está la mamá y se repone cuando están juntos, lo cual ayuda a necesitar menos leche extraída y a mantener una buenísima producción de leche y una lactancia exitosa.


Finalmente tomé una decisión de la cual no me arrepiento, ya que se me presentó una oportunidad de trabajar desde casa y de esta manera pasar tiempo completo con mi bebé. Llevo nueve meses en casa y ha sido una gran bendición ver a mi Goldo crecer, no perderme ni un solo momento y seguir amamantando a libre demanda. 

Como mi congelador estaba lleno de bolsitas de leche y aprendí que la leche materna es oro líquido, la doné toda a una amiga que la necesitaba para su bebé y fue una gran satisfacción. Por cierto pronto se inaugurará el Primer Banco de Leche en Baja California para facilitar dichas donaciones. 

Mi tesoro: congelador lleno


Amo mi carrera profesional y se que tarde o temprano regresaré a la oficina, creo que es un súper reto llevar una crianza con apego y trabajar tiempo completo, pero que las mujeres de hoy debemos de ser cada vez más creativas para lograrlo. Hoy en día es posible realizar muchos trabajos a distancia o como Freelance, o quienes tengan facilidad, poner un negocio o encontrar la manera de acomodar la vida profesional y estar presentes para nuestros hijos. Sin embargo no todas podemos tener el privilegio de pasar tiempo completo con nuestros bebés, hay diversas situaciones y casos, e incluso la decisión propia de continuar con un trabajo de tiempo completo, la cual es muy válida. Al final, la decisión es de la mujer siempre. Pero sí es necesario brindarnos apoyo mutuamente, compartir experiencias, tomar conciencia y también exigir cada vez más derechos ya que la maternidad nos engrandece, como una vez leí "No estamos criando plantas si no seres humanos", es decir, no es cualquier cosa, en nuestras manos están los futuros ciudadanos de nuestra sociedad y nosotras los estamos criando. Exijamos entonces el apoyo de la sociedad para criarlos.



ALGUNOS TIPS

Pasando a cosas que les puedan ser más útiles a las futuras madres/trabajadoras, les paso algunos tips que me funcionaron a mi:


1. Evitar biberones o chupones: como mencioné antes, lo ideal es evitar el uso de biberones el mayor tiempo posible, yo pude evitarlo toda la cuarentena ya que solo me separé de mi bebé un par de veces y solo un par de horas y en esas ocasiones, la persona que lo cuidaba le daba su lechita en vasito. Cuando ya entró a la guardería fue necesario el biberón. La Organización Mundial de la Salud recomienda evitar biberones o chupones (Recomendaciones de la OMS para la Lactancia Materna Exclusiva). El chupón nunca lo necesitó. Odio sonar extremista pero traté de deliberadamente no darle chupón ya que siempre sentí que estaba en desventaja o que la lactancia peligraba, entonces no quería utilizar substitutos. Aquí pueden leer lo que pienso del chupón.

2. La mamá nunca debe de darle el biberón: esto es básico. Mientras tú estés, es para recuperar el tiempo "perdido" en el trabajo. Si tú le das biberón a tu hijo, lo confundes. ¿Para qué darle biberón si estás presente tú? Muchas madres lo hacen por pena de amamantar en público, pero en verdad, he visto lactancias que no funcionan a raíz de que la madre les de biberón. Que el bebé siempre sepa que mamá = chichi. En la guardería me recomendaron ''Antes de que entre a la guardería váyalo acostumbrando a tomar biberón" y los mandé a la fregada. Evité el bibi lo más posible y jamás se lo di yo misma.

3. El Colecho: dormir con tu bebé es lo natural y tiene muchísimos beneficios, uno de ellos, facilitar la lactancia materna. Es especialmente importante cuando trabajas y te separas de tu bebé tantas horas al día, mantener el contacto físico piel con piel durante la noche.


EMPODERAMIENTO

En fin, son muchísimos temas que quiero abarcar, en estos 19 meses amamantando exclusivamente, puedo decir que me he hecho una experta en el tema. Lo que más me ayudó fue el apoyo de mi tribu, Crianza Alternativa, mis amigas, ya que siempre hemos compartido información, experiencias, hemos tenido un espacio para desahogarnos, quejarnos, aconsejarnos y apoyarnos. La Lactancia Materna es hermosa y vale totalmente la pena. Repito, cada mujer tendrá situaciones y experiencias diferentes y de ninguna manera es mi intención imponer lo que me funcionó a mi. Lo que sí quiero es compartir mi experiencia para que otras mamás trabajadoras vean que sí se puede y que utilicen los recursos y consejos que les sirvan.

Lo que sí es que como dijo mi hermosa doula Georgina "para que la lactancia funcione el 90% es que la mamá quiera". Yo estaba convencida y segura de que eso quería. La segunda parte fue contar con la información y el apoyo para empoderarme y exigir un espacio y condiciones apropiadas.

Espero que mi experiencia les pueda ayudar. Con amor,

Pau "la Embracilada"

Nosotros, 19 meses y seguimos amamantando



FUENTES

1. Nueva Ley Promueve la Lactancia Materna en México: http://crianza-alternativa.blogspot.mx/2014/04/decreto-oficial-promueve-la-lactancia.html
2. Este sitio es el más completo sobre Lactancia Materna: http://kellymom.com/
3. Este sitio es muy útil para Crianza con Apego: http://www.askdrsears.com/
4. Mi blog favorito de Lactancia: http://www.thebadassbreastfeeder.com/
5. Recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud para una Lactancia Materna Exclusiva: http://www.who.int/nutrition/topics/exclusive_breastfeeding/es/