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¡Regresa a mi cama! Mi continua historia de colecho


"No dejes que duerma en tu cama porque nunca la vas a sacar de ahi"  era la frase que SIEMPRE escuchaba cuando les decía que nuestra hija dormía en la misma cama que mi esposo y que yo.

Pues les dire que no, no la saque de ahi, mas bien ella nos dejo :(.  Después de que cumplió los dos años, dormir los 3 en la misma cama se hizo un poco incomodo, así que un día le di la opción de dormir en su cama (que mi mamá muy generosamente nos regalo y nunca había usado) y nos dio un "si", y ya no regreso a la cama con nosotros. Si les admito por varios meses dormí fisicamente mas agusto, pues ya no tenía patadas en mi cara o espalda, pero les confieso que la extrañe todos los días, era muy raro no sentirla tan cerca de mi, y pensamientos pasaban por mi mente "estará bien? tendrá frio?"  (ah y cabe decir que la cama esta en el mismo cuarto de nosotros pero así soy yo, definitivamente no estoy lista para mandarla a un cuarto separado).

Hace una semana tuvo unas pesadillas y regreso a nuestra cama, y les dire que estoy totalmente feliz de que haya regresado, si hay veces que la quiero regresar a su cama, como esa vez que me pego en mi ojo con su pie (sii me dolio mucho :( ) pero por la mayor parte he disfrutado tener a mi hija de vuelta y planeo disfrutar esos momentos hasta que ella otra vez decida irse a su cama.

- Diane


Cómo sacar a tu hijo de tu cama

Una pregunta tan común de los papás que tienen a sus hijos durmiendo con ellos. ¿Cómo sacarlos? Desafortunadamente yo no tengo la respuesta, nadie la tiene. Todos los niños (y adultos) son diferentes y no hay una respuesta genérica que funcione por igual con todos. Lo único que sí puedo contarles es mi propia experiencia y cómo mi hijo Isaac, a los 6 años empezó a dormir en su propia cama. Aquí está mi historia de colecho.

Cuando Isaac nació no durmió inmediatamente en mi cama, al principio quise hacer todo de la forma “correcta”, me levantaba a darle pecho en el sillón, lo acomodaba en la posición más cómoda, contaba el tiempo, lo cambiaba de pecho… pero a las 3-4 semanas me quedó claro que no estaba funcionando. Isaac comía más de lo que yo dormía y se arrullaba mamando así que yo estaba agotada. Pasaba la mayor parte de la noche en el incómodo sillón, me dolía el cuello y estaba exhausta así que me pareció fácil pasarlo un día a mi cama. Esa noche dormí por primera vez desde que nació. Me sentí descansada y el niño durmió muy  bien también, despertaba y empezaba a pedir comida y yo solo me lo acomodaba y seguía durmiendo. La dinámica nos encantó. De este modo estaba cerca de él toda la noche, lo sentía, lo escuchaba dormir, estaba completamente enamorada y tenerlo cerca me pareció simplemente perfecto.

Sleeping baby, hay algo mejor?
Conforme fue creciendo se fue poniendo aún más fácil. Ya no era un frágil bebé pero aún necesitaba comer mucho en las noches. Yo dejé de notar cuántas veces comía porque ni siquiera tenía que despertar para alimentarlo, así dormitando podía hacerlo y seguir durmiendo.  Cuando cumplió 4 meses empecé a trabajar, y a pesar de que pasaba 8 horas fuera de la casa y lejos de él, tenerlo a mi lado en las noches me quitaba la tan natural culpa de dejarlo y seguía sintiendo el mismo apego; además de que amamantarlo en las noches ayudó a no dejar de producir leche y siempre ser capaz de sacarme la suficiente para que no fuera necesaria la fórmula. Trabajé poco tiempo y cuando tenía 10 meses regresé a quedarme en casa con él.

De ahí en adelante, el colecho siempre fue obviamente la opción correcta para nosotros, lo disfrutábamos muchísimo. Tenerlo cerca, despertar con él… sé que quienes lo practican entienden que hay pocas cosas en la vida mejores que abrir los ojos en la mañana y ver la sonrisa de tu hijo primero que cualquier otra cosa.  Es una cercanía difícil de explicar y no la cambiaría por nada.

Cuando empezó a crecer, empezaron a llegar los comentarios “¡¿todavía duerme con ustedes?!”, “¡al rato no lo van a poder sacar!”, “se va a hacer dependiente”… la verdad desconozco las fuentes de las personas que nos transmitieron esta información pero como inseguros papás primerizos mentiría si dijera que hicimos caso omiso. En un par de ocasiones realmente intentamos que Isaac se pasara a su camita, la cual teníamos en nuestro cuarto, pero inevitablemente en algún momento regresaba, a veces solo para que le diera pecho pero siempre volvía. La lactancia terminó cerca de los 2 años pero esa cercanía que sentía que teníamos, la seguí sintiendo al verlo dormir abrazado a mí y despertarme con besos y caricias.

Niño feliz 
Después ya Isaac tuvo su cama en su cuarto, la cual le acondicioné muy bonito para que le pareciera atractivo y quisiera irse. Intenté verdaderamente que se fuera a dormir allá, no porque yo no lo quisiera conmigo, sino porque a los 4 años ya la presión social era mucha, sentía que no podía mencionar el hecho de que dormía conmigo sin sentirme juzgada. Sin embargo, además de que me costaba mucho trabajo que se quedara dormido en su cuarto, se despertaba al rato y se pasaba a mi cama… y lo peor es que llegó el momento durante la semana de este intento en el que yo no podía dormir hasta que lo sentía llegar. Ninguno de los 2 estábamos listos para dormir separados pero por alguna razón yo quise forzarnos… hasta que leí una frase del Dr. Carlos González  que me gustó mucho y decía algo así como que no es asunto de nadie más que mío y de mi hijo cuándo se va a dormir a su cama (si alguien encuentra la frase exacta, le agradeceré ya que no la pude encontrar yo :S) así que ya, sin culpa alguna, le dije a Isaac que regresara a dormir conmigo, que nunca lo volvería a tratar de convencer ni forzar de irse y él no entendió muy bien mi cambio de opinión, me preguntó por qué y le expliqué lo mejor que pude que irse a su cuarto iba a a ser su decisión y no la mía y le ofrecí una disculpa por querer forzarlo. 

Esto duró hasta hace un mes aproximadamente cuando un día, así de la nada, me dijo que ya quería dormir en su cuarto porque ya había salido de preescolar y ya es niño grande. A eso yo le contesté que si él lo decidía, estaba bien, que yo estaba feliz de tenerlo conmigo, pero también estaría feliz de verlo dormir en su propia cama. Él muy seguro me contestó que ya lo había decidido y que esa noche empezaría. Y así fue. Desde esa noche, todas las noches ha dormido en su propio cuarto, en su propia cama, con su lamparita de noche. Yo lo acompaño a acostarse, me platica todo lo que nunca antes me había platicado (cómo le fue en su día, todo lo que hizo, a qué jugó) y le doy su beso de buenas noches, es un momento especial, solo de los dos.



Durmiendo en su cama ya
Admito que extraño verlo dormir a mi lado, extraño despertar y que él esté ahí, poder estirar la mano y abrazarlo… pero al mismo tiempo estoy feliz de verlo crecer, de ver que no fue difícil, que solo era cuestión de que él estuviera listo. No hubo llanto, ni castigos ni recompensas, fue la situación justo como soñaba que sucediera... Mi niño solito decidiendo que ya quería su espacio, que ya estaba listo. Estoy feliz de haberlo dejado hacer las cosas a su propio tiempo y que él sepa que siempre estoy para él y que apoyo sus decisiones aunque no lo fuerzo a tomarlas. Mi niño grande... ha crecido TAN rápido. Seis años de colecho puede sonar como mucho, pero ahora que terminó para mí se sintió como poco. Seis años de toda su vida que pasó durmiendo a mi lado son 6 años que jamás olvidaré. Son los recuerdos de él como bebé y niño pequeño que más atesoro junto con la lactancia.

Yo no les puedo decir cómo "sacar" a su hijo de su cama. De hecho creo que nadie debería sacar a ningún niño de donde se ha acostumbrado a dormir, de donde se siente seguro. Creo que cuando decidimos, ya sea de forma deliberada o sin querer (esa noche en la que estamos tan cansados que nos parece fácil) dejarlos dormir con nosotros, tenemos que tener el respeto de, al darles ese derecho, darles también el de decidir cuándo irse. Yo no "entrené" a mi hijo siguiendo una serie de pasos para irse a su cuarto. Lo único que hice ya sin siquiera esperar que con eso se fuera, fue decirle que él iba a decidir cuándo irse. Le di una alternativa, su cuarto cerca del mío, un lugar en el que se sintiera cómodo y seguro, y le dije que se podía ir cuando estuviera listo. No sé si él se habría ido antes si yo le hubiera dicho eso antes... ni nunca lo sabré. Lo que sí sé es que lo único que hice fue eso. Darle la opción sin presiones. Cuando quieras. Cuando estés listo. TÚ decides, no yo. Así en cada decisión de crianza que tomemos creo que tenemos que pensar ¿qué quiere el niño? Siempre tomarlos en cuenta y hacerlo con amor, pero sobre todo con mucho respeto, no tratarlos como a perritos que hay que entrenar, sino como humanos, personitas a quienes ayudar a aprender y tomar decisiones, ya que ser niños no significa ser incapaces. 

Si quieren aprender un poco más sobre colecho y la enorme cantidad de beneficios, les recomiendo al Dr. Carlos Gonzalez, él puede decirles la perspectiva de un doctor ya que yo solamente les platico mi propia experiencia como mamá, y si tienen alguna opinión o experiencia que quieran compartir, nos encantaría leerla.

-ash


Sleeping like a Baby

Este post es solo para hacer una pequeña reflexión sobre los bebés y la hora de ir a dormir.

Recuerdo cuando estaba embarazada que todos me decían que jamás volvería a dormir. Ya una vez escribí sobre mis razones para practicar el colecho (Leer post de colecho).

No entiendo a veces todo el drama y estrés que viven las mamás y papás con tal de dormir a sus bebés en su propia cuna, en otro cuarto, o dejarlos llorar para no "malacostumbrarlos". Me ha tocado escuchar historias de mamás a las que se les parte el corazón de escuchar llorar a su bebé en otro cuarto, pero lo hacen porque saben que "es necesario".

Pues yo les digo !NO ES NECESARIO! Mi filosofía es: Disfruten a su bebé, duerman con él, amamántenlo todo lo que quieran, apapachenlo, acaricienlo. Créanme que en un par de años él no va a querer dormir con ustedes, nisiquiera les va a dejar entrar a su cuarto, será independiente, porque así es el desarrollo natural del ser humano. Además de que hay muchos estudios que comprueban que los bebés que reciben todo el afecto y forman un apego fuerte con sus cuidadores o padres, son más independientes en el futuro. Pero este post no se trata de pruebas científicas. Se trata de decirles que disfruten a sus bebés sin remordimientos.

¿Que luego no lo vas a poder sacar de tu cama? ¿Y cuál es la prisa?

Mi Goldo tiene un año y un mes y mi manera de dormirlo es irnos al cuarto, poner en Youtube Mozart o Bach para bebés (hay algunos que duran dos horas, esos lo arrullan y se queda profundamente dormido). El Goldito es feliz hasta para irse a dormir. Se va a dormir escuchando música clásica, tomando su lechita directo de la chichi, entre caricias, besos, abrazos y palabras de amor. Dormir al Goldo es de los momentos que más disfruto en el día y se que él también porque se queda dormido con una sonrisa.

Justo ahorita lo acabo de dejar profundamente dormido y está escuchando Bach entre sueños. Cero lágrimas derramadas, puras sonrisas y ahora duerme como bebé. Se los recomiendo.

!Dulces sueños!

Pau "la Embracilada"


Aquí les dejo: Mozart para bebés
Aquí les dejo: Bach para bebés 




"Los niños que duermen con sus padres tienen menos problemas"

Durante mis noches de navegar la red me tope con esta entrevista al Doctor Carlos González. Me llamo mucho la atención porque hablaba de papas profesionistas, y como balacear el tiempo que estamos fuera con el tiempo que le damos a nuestros hijos. Aunque se escuche cursi, es tan sencillo como “las cosas que realmente importante y necesitan nuestros hijos no son las materiales”, no son las mejores carriolas, no son los juguetes mas populares, no son cada nuevo instrumento que sale al mercado que “todo bebé debe tener”, si no es el amor, la atención y el tiempo que les damos. No importa que trabajes, no importa que vayas a la escuela, pero el hecho de que llegas a la casa y recibes a tu bebé en tus brazos, y te dedicas el tiempo de platicarle, jugar con el o ella, abrazarlo, apapacharlo y atender sus necesidades (que realmente son muy pocas cuando están chicos) vale mas para ellos que 5 juguetes nuevos.  


Esto no es científico, es lógica. No necesito ningún estudio hecho a 1000 bebés por doctores de un pais desarrollado que me diga lo contrario o  que me diga que esto esta bien. Yo lo veo en los ojos de mi bebita, yo lo veo en su sonrisa y en la forma que se comporta. Mi niña es una niña feliz porque yo le he demostrado que amor y atención no le falta.


Este y otros temas importantes explica la entrevista, los invito a leerla y a comentar sobre sus experiencias, dudas o cualquier pregunta que tengan sobre la crianza natural. 


-D



El pediatra, defensor de la lactancia materna, recomienda la crianza natural de los hijos


Por Raquel Quelart
La Vanguardia / Barcelona

Tener un hijo es una experiencia trascendente. Es como una semilla que se planta para garantizar el paso a la eternidad. Por eso es tan importante ser padres, más que el dinero o el trabajo, aunque muchas veces a los hijos no se les dedica el tiempo suficiente. Para el pediatra Carlos González, presidente de la Asociación Catalana Pro Lactancia Materna (ACPAM), es un grave error. Hay padres que colman a sus hijos de regalos para tapar su falta de atención, cuando lo que necesitan son más horas de padre y de madre. González recomienda no hacer caso de los libros que dan consejos para criar a un niño porque lo mejor es dejarse llevar por el sentido común. Parece extraño que lo diga precisamente él, que acaba de publicar Entre tu pediatra y tú. Pero es lo que le dicta su experiencia como pediatra, pero también como padre de tres hijos, que ya comen y ya duermen.

- ¿Cómo criar bien a un niño?
- Compartiendo el mayor tiempo con él.

- Pero hay muchos padres que tienen que trabajar.
- Sí, pero en el fondo todo el mundo se puede permitir cuidar de sus hijos. Mis padres lo hicieron conmigo. Es cuestión de prioridades.

- ¿De qué prioridades?
- Si quieres poseer muchas cosas materiales o estar más tiempo con ellos. A veces el nivel de vida no depende tanto del dinero que ganas sino de vivir cómo quieres y hacer lo que quieras.

- Sus padres lo educaron así.
- Preferían estar conmigo antes que trabajar, aunque no íbamos de vacaciones ni teníamos coche. Yo he seguido el mismo ejemplo. Cuando nacieron mis tres hijos dejé de trabajar y me dediqué a escribir desde casa, porque ¿hay algo más gratificante que ser padre?

- No lo he podido comprobar.
- Hombre, si eres ministro, premio Nobel o cirujano salvavidas, podría ser que fuera más gratificante, pero si eres un pediatra del montón, un paleta o trabajas en un supermercado, lo que más te gratificará serán tus hijos.

- ¿Por qué tener hijos es tan trascendente?
- Dentro de unas décadas lo único que quedará de nosotros será nuestra descendencia. Lo leí en la calle cuando era adolescente, en una pintada en la pared que decía: "Hay que considerar la posibilidad de que la inmortalidad esté en los hijos".

- Nunca me lo había planteado.
- Cómo sean y cómo vivan dependerá de nosotros.

- ¿Qué significa criar a un niño de forma natural?
- Lo normal en la especie humana es hacer caso de nuestro bebé: cuando llora, cogerlo en brazos; si se despierta, consolarlo Eso de ponerlo a dormir en una habitación aparte y no acostumbrarlo a los brazos se ha inventado recientemente.

- ¿Y si no quiere dormir solo?
- Sobre todo no hay que dejarlo llorar. Es igual que si llegáramos a casa y nos encontráramos a nuestra esposa sollozando, ¿no sería normal preguntarle qué le ocurre? ¿Y si es mi hijo, voy a pasar de largo y ponerme a leer un libro? ¡Pues claro que me voy a preocupar!

- ¿Qué tiene que hacer un padre si su hijo llora por la noche?
- Pues, hacer caso a su hijo, porque, sino, o bien no le dejarán dormir sus llantos o bien sus remordimientos, que durarán mucho más que los lloros. Y yo no quiero vivir con el recuerdo de que "mi hijo me llamaba y yo no fui".

- ¿También lo podemos meter en nuestra cama?
- Claro que sí. Normalmente es lo más cómodo, aunque hay quien se empeña en levantarse seis veces cada noche para consolar a su hijo, pero no estoy dispuesto a hacer ese sacrificio cuando todo se resuelve metiéndotelo en la cama.

-
- Yo dormí con mis padres, y mis padres con sus abuelos. La mayoría de la gente también lo ha hecho, pero le cuesta salir del armario porque está mal visto. Dijo Gabriel Mistral que "es amargo todo hombre que nunca haya dormido en el regazo de su madre".

- Pero no hay ningún estudio científico que lo corrobore.
- El prejuicio es pensar que los niños que duermen con sus progenitores son más dependientes. Pero, según algunos estudios, los que pernoctan en la cama de sus padres tienen menos problemas de salud mental.

- Vaya.
- Los padres suelen imponer a sus hijos normas absurdas que hacen sufrir a sus hijos y a ellos mismos. Por ejemplo, no cogerlos en brazos a menudo o dejarlos llorar cuando los ponen a dormir solos.

- Entonces, ¿qué normas hay que seguir?
- Las que quieran los padres, las que les resulten más cómodas de llevar a la práctica. Estoy convencido de que no se necesitan libros para criar a un niño.

- Y lo dice usted que es escritor, además de pediatra.
- Sí, me di cuenta de que muchos padres o bien se sentían preocupados por no poder poner en práctica los consejos que leían en libros o bien se les partía el corazón cuando los aplicaban.

- ¿Los padres se preocupan a veces demasiado por sus hijos?
- En cierto modo sí. Y pienso que es consecuencia de que la mayoría de la gente tiene menos hijos que antes y se preocupa por cosas absurdas. Una madre me llegó a decir que qué podía hacer si a su bebé no le gustaba el calabacín. Pero, ¡si muchos padres con siete hijos ni se cuestionan si estos se alimenten a base de hamburguesas y patatas fritas!

- ¡Qué diferencia!
- Hoy en día el 80% de las madres son novatas porque no llegan a tener más de un hijo.

- Y aún así no consiguen educarlos como quieren.
- En España los niños empiezan a ir a la guardería a los cuatro meses de vida, cuando en países como Alemania sólo van un 6%, y en Finlandia la escuela normal no empieza hasta los siete años. Por no hablar de los padres que dejan al niño una hora antes de empezar las clases y los recogen una hora después de terminarlas.

- Tienen que ir a trabajar.
- Sí, y como muchos se sienten mal, intentan compensarlo dándoles todo su afecto y cariño cuando están con ellos. Pero hay otros padres que, como les han dicho que coger a un niño en brazos o hacerle demasiadas caricias es malcriarlo, optan por comprarles juguetes, aparatos electrónicos y llevarlos de vacaciones, con lo cual necesitan trabajar más y, por tanto, estar menos con sus hijos.

- Es un pez que se muerde la cola.
- A veces sustituimos las cosas realmente importantes, como el contacto, el cariño y el afecto, por cosas materiales. Da pena escuchar a padres con niños adolescentes problemáticos decir "ay, con las horas que he trabajado para que no le faltara de nada", pero a lo mejor lo que necesitaba ese niño eran más horas de padre y de madre.

- Incluso, hay niños que no quieren comer mientras sus madres trabajan.
- Sí, este fenómeno es frecuente en niños de cuatro o seis meses de edad. Es una conducta que se observa sobre todo en bebés que toman el pecho. La mayoría de los niños, si fuera por ellos, estarían mamando hasta los dos o cuatro años.

- ¿La solución es conciliar mejor vida laboral y familiar?
- Efectivamente, tenemos una de las tasas de natalidad más bajas de Europa. Otros países como Suecia tienen dos años de baja por maternidad o reducción de jornada con sueldo entero. Pero en España las ayudas cuando tienes un hijo son una auténtica vergüenza.

- Lo más importante para criar a un bebé es
- No decirle muchas veces te quiero, porque no lo entiende, hay que demostrárselo: abrázale, bésale mucho y hazle sentir que estarías dispuesto a todo por él.



¿Por qué la Crianza con Apego no Interesa?


¿Cómo puede ser que no se hable todo lo que se debería en los medios de comunicación y en la sociedad actual de la Crianza con Apego y sus beneficios?

La Crianza con Apego no interesa porque...

... La industria farmacéutica se vería afectada por el descenso del consumo de las leches artificiales, productos para aumentar las defensas de los niños y otros medicamentos, ya que los bebés serían amamantados con lactancias prolongadas.

... Los fabricantes de biberones y chupetes serían sustituídos por los pechos y brazos de unas mamás amorosas.

... Tampoco serían necesarias cunas gracias al colecho, ni los intercomunicadores con cámara y quizás se podría prescindir en muchos casos de carritos caros de diseño apostando por el porteo de los bebés, algo que también contribuiría a abaratar las inversiones de los "derrochadores" padres primerizos o experimentados.

... Las guarderías estarían vacías de niños, ya que podrían disfrutar de unos primeros años de crianza exclusiva por sus papás. Por lo que no serían un negocio nada rentable.

... Las mamis cocinarían sanos y gustosos platos para toda la familia de los que por supuesto iniciarían su alimentación complementaria los niños y por lo tanto se desmontaría el negocio de los potitos y todos los productos prefabricados para bebés.

... Se dejarían de vender ciertos best sellers duerme-niños y por lo tanto dejarían de llorar noche tras noche ante la impasibilidad de sus progenitores.

... Las cadenas televisivas no harían su "agosto" con programas donde se "adiestran" menores y las mismas "menores" convertidas en madres son mangoneadas como si no tuvieran voz ni voto sobre sus propios hijos.

En resumen, podría seguir buscando motivos por lo que se sigue apostando por la crianza del desapego, de la "independencia" infantil a toda costa, pero quizás todas la conclusiones se resumirían al final entorno a temas económicos y eso es algo que no es digno de admisión para los que hacen apología de ello, porque como dice cierto anuncio publicitario, "hay cosas que no tienen precio".



¿Ustedes qué opinan al respecto?

FUENTE: http://www.amormaternal.com/2010/03/por-que-la-crianza-con-apego-no.html#ixzz2a80AYkTQ 

La dueña de la cama y de mis sueños: mi historia de colecho


Yo no siempre fui tan maternal, de hecho el tipo de mamá que soy ahorita, nunca pensé que lo fuera. Mi transformación surgió gracias a que me informe, me prepare y finalmente seguí mis instintos.

Antes de que fuera madre tenia diferentes ideas de como iba a criar a mis hijos, y eso incluía el donde iban a dormir.  Mis papás siempre practicaron el colecho, mi mamá no se podía imaginar dormir lejos de sus hijos y no estar al pendiente cada momento.  Yo vi como mi hermana (que es 10 años menor que yo) dormía en la cama con mis papás cuando estaba chica, e hizo eso por muchos años. Yo creía que eso no era saludable y que mi hermana se iba a volver muy co-dependiente de ellos. También sentía que como pareja necesitaban su espacio y mi hermana no se los estaba dando. La verdad que equivocada estaba. Mi hermana es una de las personas mas independientes que conozco, de hecho es la primera en la familia que se va a estudiar a una universidad lejos y vivir sola a sus 18 años. También, la relación de mis papás nunca fue afectada, siguen felices y enamorados. 

Dee tomando siesta en su cuna
Aun así seguía sintiendo que los bebes tenían que dormir en su cuna, claro la cuna estando en el mismo cuarto (eso de tener a los bebitos tan chiquitos en cuartos separados nunca entendí) pero el bebe en su cuna y los papás en las camas. Tengo unas amigas, que cuando tuvieron sus bebes, una decidió dormir a su bebe en una camita que se pega a la cama para sentirla cerca, aunque eso duro poco porque luego Ivanna (su hija) se apodero de la cama, y mi otra amiga quería que Valeria, su hija, durmiera con ella y su esposo desde el principio. Recuerdo que hasta compro una cama mas grande para que cupieran los 3.  Debo admitir que cada rato les preguntaba si ya dormían sus hijas en la cama, y me decían que no. Para mi se me hacia que estaban haciendo un error que era mejor que las acostumbraran a la cama desde chicas para que se hicieran mas independientes (se notaba que yo no era madre).

Cuando estaba embarazada mi mamá nos regalo una cuna, ella sabia que Dee no iba a dormir en ella hasta que estuviera mas grande pero ella decía que todo bebe tiene que tener una cuna mínimo para las siestas y su nieta no era la excepción. Mientras me compraba la cuna, yo ya estaba sintiendo que Dee no iba a dormir en ella mucho tiempo. Naturalmente sin tener que leer, preguntar o investigar, yo quería a mi bebe durmiendo conmigo.

Cuando nació Dee yo quería sentirla respirar cerca de mi toda la noche, y todavía hasta la fecha me despierto para sentirla respirar. Había escuchado historias de muertes de cuna y yo quería estar al pendiente de cualquier cosa que le pudiera pasar a mi bebita, me aterrorizaba dejarla sola. También  debo admitir era mas practico dormir con ella porque yo decidí amamantarla y  que mejor forma de estar al pendiente de cuando tu bebe tenga hambre que estando a lado tuyo listo para avisarte y tu lista para responder. Dee despertaba a la misma hora todas las mañanas, como eso de las 7 am, yo ya estaba lista para darle de comer, ya ella estando a lado mío nomas le acercaba mi pecho y le daba de comer en mi posición favorita: acostadas y abrazadas. 

Una amiga me regalo una camita para dormir a la bebé. Es una camita que en ingles se llaman bed side sleeper, y que es muy buena por si te preocupa que puedas aplastar a tu bebé pero todavía puedas dormir con el. Esa camita me sirvió mucho ya que la tenia cerca pero todavía tenia su espacio. Pero como la camita sigue estando un poco grande, abarcaba la mitad de la cama y nuestra cama estando de tamaño Queen, mi pobre esposo tenia que dormir en la cabecera la mayoría de las veces mientras Dee y yo dormíamos juntas. Cuando dormía en la cabecera me sentía mal y lo extrañaba (a pesar de que estaba en la misma cama) pero el me decía que a el no le molestaba, que prefería que estuviéramos cómodas nosotras.  Antes de amanecer sacábamos a Dee de la camita, y acomodábamos a nuestra bebita en medio de los dos para despertar los 3 juntos.  Mis mañanas me llenaban de felicidad porque no hay nada mejor que despertar a lado de las personas que amas.  

Entiendo que el colecho no es para todos, y existen muchos mitos sobre miedos del dormir con tu bebe, Pau la embracilada escribió sobre ellos en su blog post sobre el colecho. Después empecé a leer mas sobre este tema, y me sorprendí que no muchas familias practican esto, especialmente en Estados Unidos.  Pero eso a mi no me hizo cambiar de opinión,  así como para otras familias lo natural era no dormir con sus hijos, para mi si lo era.

Dee durmiendo en la cama, con su
bedside sleeper a lado.
Ahorita Dee tiene 4 meses, ya no usa su bed side sleeper, ya duerme por completo en nuestra cama. De hecho esta dormida en este preciso momento mientras escribo este blog post. La puedo escuchar respirar y no tarda en despertar para comer. Me da paz saber que la tengo cerca y que ella sabe eso. No se hasta cuando duerma con nosotros, yo creo que naturalmente llegara el momento de irse a su propia cama, así como naturalmente llego el momento de dormir juntas. Por ahorita disfruto cada ronquido, cada respiración, cada sonido de su boquita cuando ya le empieza a dar hambre y esta a punto de despertar, cada movimiento que hace, y cada sonrisa que me regala en la mañana.

Nos encantaría que compartieran sus historias de cómo duerme (o durmió) sus bebé , si en la misma cama que tu o en sus propias camas (cunas)? Que les han funcionado a ustedes? Por favor cuéntenos, nos gustaría saber sus historias.

-D