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¡Regresa a mi cama! Mi continua historia de colecho
"No dejes que duerma en tu cama porque nunca la vas a sacar de ahi" era la frase que SIEMPRE escuchaba cuando les decía que nuestra hija dormía en la misma cama que mi esposo y que yo.
Pues les dire que no, no la saque de ahi, mas bien ella nos dejo :(. Después de que cumplió los dos años, dormir los 3 en la misma cama se hizo un poco incomodo, así que un día le di la opción de dormir en su cama (que mi mamá muy generosamente nos regalo y nunca había usado) y nos dio un "si", y ya no regreso a la cama con nosotros. Si les admito por varios meses dormí fisicamente mas agusto, pues ya no tenía patadas en mi cara o espalda, pero les confieso que la extrañe todos los días, era muy raro no sentirla tan cerca de mi, y pensamientos pasaban por mi mente "estará bien? tendrá frio?" (ah y cabe decir que la cama esta en el mismo cuarto de nosotros pero así soy yo, definitivamente no estoy lista para mandarla a un cuarto separado).
Hace una semana tuvo unas pesadillas y regreso a nuestra cama, y les dire que estoy totalmente feliz de que haya regresado, si hay veces que la quiero regresar a su cama, como esa vez que me pego en mi ojo con su pie (sii me dolio mucho :( ) pero por la mayor parte he disfrutado tener a mi hija de vuelta y planeo disfrutar esos momentos hasta que ella otra vez decida irse a su cama.
- Diane
Cómo sacar a tu hijo de tu cama
Una pregunta tan común de los papás que tienen a sus hijos durmiendo con ellos. ¿Cómo sacarlos? Desafortunadamente yo no tengo la respuesta, nadie la tiene. Todos los niños (y adultos) son diferentes y no hay una respuesta genérica que funcione por igual con todos. Lo único que sí puedo contarles es mi propia experiencia y cómo mi hijo Isaac, a los 6 años empezó a dormir en su propia cama. Aquí está mi historia de colecho.
Cuando Isaac nació no durmió inmediatamente en mi cama, al principio quise hacer todo de la forma “correcta”, me levantaba a darle pecho en el sillón, lo acomodaba en la posición más cómoda, contaba el tiempo, lo cambiaba de pecho… pero a las 3-4 semanas me quedó claro que no estaba funcionando. Isaac comía más de lo que yo dormía y se arrullaba mamando así que yo estaba agotada. Pasaba la mayor parte de la noche en el incómodo sillón, me dolía el cuello y estaba exhausta así que me pareció fácil pasarlo un día a mi cama. Esa noche dormí por primera vez desde que nació. Me sentí descansada y el niño durmió muy bien también, despertaba y empezaba a pedir comida y yo solo me lo acomodaba y seguía durmiendo. La dinámica nos encantó. De este modo estaba cerca de él toda la noche, lo sentía, lo escuchaba dormir, estaba completamente enamorada y tenerlo cerca me pareció simplemente perfecto.
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| Sleeping baby, hay algo mejor? |
De ahí en adelante, el colecho siempre fue obviamente la
opción correcta para nosotros, lo disfrutábamos muchísimo. Tenerlo cerca,
despertar con él… sé que quienes lo practican entienden que hay pocas cosas en
la vida mejores que abrir los ojos en la mañana y ver la sonrisa de tu hijo primero que cualquier otra cosa. Es una cercanía difícil de explicar y no la cambiaría
por nada.
Cuando empezó a crecer, empezaron a llegar los comentarios
“¡¿todavía duerme con ustedes?!”, “¡al rato no lo van a poder sacar!”, “se va a
hacer dependiente”… la verdad desconozco las fuentes de las personas que nos
transmitieron esta información pero como inseguros papás primerizos mentiría si
dijera que hicimos caso omiso. En un par de ocasiones realmente intentamos
que Isaac se pasara a su camita, la cual teníamos en nuestro cuarto, pero
inevitablemente en algún momento regresaba, a veces solo para que le diera
pecho pero siempre volvía. La lactancia terminó cerca de los 2 años pero esa
cercanía que sentía que teníamos, la seguí sintiendo al verlo dormir abrazado a
mí y despertarme con besos y caricias.
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| Niño feliz |
Esto duró hasta hace un mes aproximadamente cuando un día,
así de la nada, me dijo que ya quería dormir en su cuarto porque ya había
salido de preescolar y ya es niño grande. A eso yo le contesté que si él lo decidía, estaba bien, que yo estaba feliz de tenerlo conmigo,
pero también estaría feliz de verlo dormir en su propia cama. Él muy seguro me
contestó que ya lo había decidido y que esa noche empezaría. Y así fue. Desde
esa noche, todas las noches ha dormido en su propio cuarto, en su propia cama,
con su lamparita de noche. Yo lo acompaño a acostarse, me platica todo lo que
nunca antes me había platicado (cómo le fue en su día, todo lo que hizo, a qué
jugó) y le doy su beso de buenas noches, es un momento especial, solo de los dos.
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| Durmiendo en su cama ya |
Yo no les puedo decir cómo "sacar" a su hijo de su cama. De hecho creo que nadie debería sacar a ningún niño de donde se ha acostumbrado a dormir, de donde se siente seguro. Creo que cuando decidimos, ya sea de forma deliberada o sin querer (esa noche en la que estamos tan cansados que nos parece fácil) dejarlos dormir con nosotros, tenemos que tener el respeto de, al darles ese derecho, darles también el de decidir cuándo irse. Yo no "entrené" a mi hijo siguiendo una serie de pasos para irse a su cuarto. Lo único que hice ya sin siquiera esperar que con eso se fuera, fue decirle que él iba a decidir cuándo irse. Le di una alternativa, su cuarto cerca del mío, un lugar en el que se sintiera cómodo y seguro, y le dije que se podía ir cuando estuviera listo. No sé si él se habría ido antes si yo le hubiera dicho eso antes... ni nunca lo sabré. Lo que sí sé es que lo único que hice fue eso. Darle la opción sin presiones. Cuando quieras. Cuando estés listo. TÚ decides, no yo. Así en cada decisión de crianza que tomemos creo que tenemos que pensar ¿qué quiere el niño? Siempre tomarlos en cuenta y hacerlo con amor, pero sobre todo con mucho respeto, no tratarlos como a perritos que hay que entrenar, sino como humanos, personitas a quienes ayudar a aprender y tomar decisiones, ya que ser niños no significa ser incapaces.
Si quieren aprender un poco más sobre colecho y la enorme cantidad de beneficios, les recomiendo al Dr. Carlos Gonzalez, él puede decirles la perspectiva de un doctor ya que yo solamente les platico mi propia experiencia como mamá, y si tienen alguna opinión o experiencia que quieran compartir, nos encantaría leerla.
-ash
Sleeping like a Baby
Este post es solo para hacer una pequeña reflexión sobre los bebés y la hora de ir a dormir.
Recuerdo cuando estaba embarazada que todos me decían que jamás volvería a dormir. Ya una vez escribí sobre mis razones para practicar el colecho (Leer post de colecho).
No entiendo a veces todo el drama y estrés que viven las mamás y papás con tal de dormir a sus bebés en su propia cuna, en otro cuarto, o dejarlos llorar para no "malacostumbrarlos". Me ha tocado escuchar historias de mamás a las que se les parte el corazón de escuchar llorar a su bebé en otro cuarto, pero lo hacen porque saben que "es necesario".
Pues yo les digo !NO ES NECESARIO! Mi filosofía es: Disfruten a su bebé, duerman con él, amamántenlo todo lo que quieran, apapachenlo, acaricienlo. Créanme que en un par de años él no va a querer dormir con ustedes, nisiquiera les va a dejar entrar a su cuarto, será independiente, porque así es el desarrollo natural del ser humano. Además de que hay muchos estudios que comprueban que los bebés que reciben todo el afecto y forman un apego fuerte con sus cuidadores o padres, son más independientes en el futuro. Pero este post no se trata de pruebas científicas. Se trata de decirles que disfruten a sus bebés sin remordimientos.
¿Que luego no lo vas a poder sacar de tu cama? ¿Y cuál es la prisa?
Mi Goldo tiene un año y un mes y mi manera de dormirlo es irnos al cuarto, poner en Youtube Mozart o Bach para bebés (hay algunos que duran dos horas, esos lo arrullan y se queda profundamente dormido). El Goldito es feliz hasta para irse a dormir. Se va a dormir escuchando música clásica, tomando su lechita directo de la chichi, entre caricias, besos, abrazos y palabras de amor. Dormir al Goldo es de los momentos que más disfruto en el día y se que él también porque se queda dormido con una sonrisa.
Justo ahorita lo acabo de dejar profundamente dormido y está escuchando Bach entre sueños. Cero lágrimas derramadas, puras sonrisas y ahora duerme como bebé. Se los recomiendo.
!Dulces sueños!
Pau "la Embracilada"
Aquí les dejo: Mozart para bebés
Aquí les dejo: Bach para bebés
"Los niños que duermen con sus padres tienen menos problemas"
Durante mis noches de navegar la red me tope con esta entrevista al Doctor Carlos González. Me llamo mucho la atención porque hablaba de papas profesionistas, y como balacear el tiempo que estamos fuera con el tiempo que le damos a nuestros hijos. Aunque se escuche cursi, es tan sencillo como “las cosas que realmente importante y necesitan nuestros hijos no son las materiales”, no son las mejores carriolas, no son los juguetes mas populares, no son cada nuevo instrumento que sale al mercado que “todo bebé debe tener”, si no es el amor, la atención y el tiempo que les damos. No importa que trabajes, no importa que vayas a la escuela, pero el hecho de que llegas a la casa y recibes a tu bebé en tus brazos, y te dedicas el tiempo de platicarle, jugar con el o ella, abrazarlo, apapacharlo y atender sus necesidades (que realmente son muy pocas cuando están chicos) vale mas para ellos que 5 juguetes nuevos.
Esto no es científico, es lógica. No necesito ningún estudio hecho a 1000 bebés por doctores de un pais desarrollado que me diga lo contrario o que me diga que esto esta bien. Yo lo veo en los ojos de mi bebita, yo lo veo en su sonrisa y en la forma que se comporta. Mi niña es una niña feliz porque yo le he demostrado que amor y atención no le falta.
Este y otros temas importantes explica la entrevista, los invito a leerla y a comentar sobre sus experiencias, dudas o cualquier pregunta que tengan sobre la crianza natural.
-D
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El pediatra, defensor de la lactancia materna, recomienda la crianza natural de los hijos
Por Raquel Quelart
La Vanguardia / Barcelona
Tener un hijo es una
experiencia trascendente. Es como una semilla que se planta para garantizar el
paso a la eternidad. Por eso es tan importante ser padres, más que el dinero o
el trabajo, aunque muchas veces a los hijos no se les dedica el tiempo
suficiente. Para el pediatra Carlos González, presidente de la Asociación Catalana
Pro Lactancia Materna (ACPAM), es un grave error. Hay padres que
colman a sus hijos de regalos para tapar su falta de atención, cuando lo que
necesitan son más horas de padre y de madre. González recomienda no hacer caso
de los libros que dan consejos para criar a un niño porque lo mejor es dejarse
llevar por el sentido común. Parece extraño que lo diga precisamente él, que acaba
de publicar Entre tu pediatra y tú. Pero es lo que le dicta su
experiencia como pediatra, pero también como padre de tres hijos, que ya comen
y ya duermen.
- ¿Cómo criar bien a un
niño?
- Compartiendo el mayor
tiempo con él.
- Pero hay muchos padres que
tienen que trabajar.
- Sí, pero en el fondo
todo el mundo se puede permitir cuidar de sus hijos. Mis padres lo hicieron
conmigo. Es cuestión de prioridades.
- ¿De qué prioridades?
- Si quieres poseer muchas
cosas materiales o estar más tiempo con ellos. A veces el nivel de vida no
depende tanto del dinero que ganas sino de vivir cómo quieres y hacer lo que
quieras.
- Sus padres lo educaron
así.
- Preferían estar conmigo
antes que trabajar, aunque no íbamos de vacaciones ni teníamos coche. Yo he
seguido el mismo ejemplo. Cuando nacieron mis tres hijos dejé de trabajar y me
dediqué a escribir desde casa, porque ¿hay algo más gratificante que ser padre?
- No lo he podido
comprobar.
- Hombre, si eres
ministro, premio Nobel o cirujano salvavidas, podría ser que fuera más
gratificante, pero si eres un pediatra del montón, un paleta o trabajas en un
supermercado, lo que más te gratificará serán tus hijos.
- ¿Por qué tener hijos es
tan trascendente?
- Dentro de unas décadas
lo único que quedará de nosotros será nuestra descendencia. Lo leí en la calle
cuando era adolescente, en una pintada en la pared que decía: "Hay que
considerar la posibilidad de que la inmortalidad esté en los hijos".
- Nunca me lo había
planteado.
- Cómo sean y cómo vivan
dependerá de nosotros.
- ¿Qué significa criar a
un niño de forma natural?
- Lo normal en la especie
humana es hacer caso de nuestro bebé: cuando llora, cogerlo en brazos; si se
despierta, consolarlo
Eso de ponerlo a dormir en una habitación aparte y no acostumbrarlo a los
brazos se ha inventado recientemente.
- ¿Y si no quiere dormir
solo?
- Sobre todo no hay que
dejarlo llorar. Es igual que si llegáramos a casa y nos encontráramos a nuestra
esposa sollozando, ¿no sería normal preguntarle qué le ocurre? ¿Y si es mi
hijo, voy a pasar de largo y ponerme a leer un libro? ¡Pues claro que me voy a
preocupar!
- ¿Qué tiene que hacer un
padre si su hijo llora por la noche?
- Pues, hacer caso a su
hijo, porque, sino, o bien no le dejarán dormir sus llantos o bien sus
remordimientos, que durarán mucho más que los lloros. Y yo no quiero vivir con
el recuerdo de que "mi hijo me llamaba y yo no fui".
- ¿También lo podemos
meter en nuestra cama?
- Claro que sí.
Normalmente es lo más cómodo, aunque hay quien se empeña en levantarse seis
veces cada noche para consolar a su hijo, pero no estoy dispuesto a hacer ese
sacrificio cuando todo se resuelve metiéndotelo en la cama.
-
- Yo dormí con mis padres,
y mis padres con sus abuelos. La mayoría de la gente también lo ha hecho, pero
le cuesta salir del armario porque está mal visto. Dijo Gabriel Mistral que
"es amargo todo hombre que nunca haya dormido en el regazo de su
madre".
- Pero no hay ningún
estudio científico que lo corrobore.
- El prejuicio es pensar
que los niños que duermen con sus progenitores son más dependientes. Pero,
según algunos estudios, los que pernoctan en la cama de sus padres tienen menos
problemas de salud mental.
- Vaya.
- Los padres suelen
imponer a sus hijos normas absurdas que hacen sufrir a sus hijos y a ellos
mismos. Por ejemplo, no cogerlos en brazos a menudo o dejarlos llorar cuando
los ponen a dormir solos.
- Entonces, ¿qué normas
hay que seguir?
- Las que quieran los
padres, las que les resulten más cómodas de llevar a la práctica. Estoy
convencido de que no se necesitan libros para criar a un niño.
- Y lo dice usted que es
escritor, además de pediatra.
- Sí, me di cuenta de que
muchos padres o bien se sentían preocupados por no poder poner en práctica los
consejos que leían en libros o bien se les partía el corazón cuando los
aplicaban.
- ¿Los padres se preocupan
a veces demasiado por sus hijos?
- En cierto modo sí. Y
pienso que es consecuencia de que la mayoría de la gente tiene menos hijos que
antes y se preocupa por cosas absurdas. Una madre me llegó a decir que qué
podía hacer si a su bebé no le gustaba el calabacín. Pero, ¡si muchos padres
con siete hijos ni se cuestionan si estos se alimenten a base de hamburguesas y
patatas fritas!
- ¡Qué diferencia!
- Hoy en día el 80% de las
madres son novatas porque no llegan a tener más de un hijo.
- Y aún así no consiguen
educarlos como quieren.
- En España los niños
empiezan a ir a la guardería a los cuatro meses de vida, cuando en países como
Alemania sólo van un 6%, y en Finlandia la escuela normal no empieza hasta los
siete años. Por no hablar de los padres que dejan al niño una hora antes de
empezar las clases y los recogen una hora después de terminarlas.
- Tienen que ir a
trabajar.
- Sí, y como muchos se
sienten mal, intentan compensarlo dándoles todo su afecto y cariño cuando están
con ellos. Pero hay otros padres que, como les han dicho que coger a un niño en
brazos o hacerle demasiadas caricias es malcriarlo, optan por comprarles
juguetes, aparatos electrónicos y llevarlos de vacaciones, con lo cual
necesitan trabajar más y, por tanto, estar menos con sus hijos.
- Es un pez que se muerde
la cola.
- A veces sustituimos las
cosas realmente importantes, como el contacto, el cariño y el afecto, por cosas
materiales. Da pena escuchar a padres con niños adolescentes problemáticos
decir "ay, con las horas que he trabajado para que no le faltara de
nada", pero a lo mejor lo que necesitaba ese niño eran más horas de padre
y de madre.
- Incluso, hay niños que
no quieren comer mientras sus madres trabajan.
- Sí, este fenómeno es
frecuente en niños de cuatro o seis meses de edad. Es una conducta que se
observa sobre todo en bebés que toman el pecho. La mayoría de los niños, si
fuera por ellos, estarían mamando hasta los dos o cuatro años.
- ¿La solución es
conciliar mejor vida laboral y familiar?
- Efectivamente, tenemos
una de las tasas de natalidad más bajas de Europa. Otros países como Suecia
tienen dos años de baja por maternidad o reducción de jornada con sueldo
entero. Pero en España las ayudas cuando tienes un hijo son una auténtica
vergüenza.
- Lo más importante para
criar a un bebé es
- No decirle muchas veces
te quiero, porque no lo entiende, hay que demostrárselo: abrázale, bésale mucho
y hazle sentir que estarías dispuesto a todo por él.
¿Por qué la Crianza con Apego no Interesa?
¿Cómo puede ser que no se hable todo lo que se debería en los medios de comunicación y en la sociedad actual de la Crianza con Apego y sus beneficios?
La Crianza con Apego no interesa porque...
... La industria farmacéutica se vería afectada por el descenso del consumo de las leches artificiales, productos para aumentar las defensas de los niños y otros medicamentos, ya que los bebés serían amamantados con lactancias prolongadas.
... Los fabricantes de biberones y chupetes serían sustituídos por los pechos y brazos de unas mamás amorosas.
... Tampoco serían necesarias cunas gracias al colecho, ni los intercomunicadores con cámara y quizás se podría prescindir en muchos casos de carritos caros de diseño apostando por el porteo de los bebés, algo que también contribuiría a abaratar las inversiones de los "derrochadores" padres primerizos o experimentados.
... Las guarderías estarían vacías de niños, ya que podrían disfrutar de unos primeros años de crianza exclusiva por sus papás. Por lo que no serían un negocio nada rentable.
... Las mamis cocinarían sanos y gustosos platos para toda la familia de los que por supuesto iniciarían su alimentación complementaria los niños y por lo tanto se desmontaría el negocio de los potitos y todos los productos prefabricados para bebés.
... Se dejarían de vender ciertos best sellers duerme-niños y por lo tanto dejarían de llorar noche tras noche ante la impasibilidad de sus progenitores.
... Las cadenas televisivas no harían su "agosto" con programas donde se "adiestran" menores y las mismas "menores" convertidas en madres son mangoneadas como si no tuvieran voz ni voto sobre sus propios hijos.
En resumen, podría seguir buscando motivos por lo que se sigue apostando por la crianza del desapego, de la "independencia" infantil a toda costa, pero quizás todas la conclusiones se resumirían al final entorno a temas económicos y eso es algo que no es digno de admisión para los que hacen apología de ello, porque como dice cierto anuncio publicitario, "hay cosas que no tienen precio".
La Crianza con Apego no interesa porque...
... La industria farmacéutica se vería afectada por el descenso del consumo de las leches artificiales, productos para aumentar las defensas de los niños y otros medicamentos, ya que los bebés serían amamantados con lactancias prolongadas.
... Los fabricantes de biberones y chupetes serían sustituídos por los pechos y brazos de unas mamás amorosas.
... Tampoco serían necesarias cunas gracias al colecho, ni los intercomunicadores con cámara y quizás se podría prescindir en muchos casos de carritos caros de diseño apostando por el porteo de los bebés, algo que también contribuiría a abaratar las inversiones de los "derrochadores" padres primerizos o experimentados.
... Las guarderías estarían vacías de niños, ya que podrían disfrutar de unos primeros años de crianza exclusiva por sus papás. Por lo que no serían un negocio nada rentable.
... Las mamis cocinarían sanos y gustosos platos para toda la familia de los que por supuesto iniciarían su alimentación complementaria los niños y por lo tanto se desmontaría el negocio de los potitos y todos los productos prefabricados para bebés.
... Se dejarían de vender ciertos best sellers duerme-niños y por lo tanto dejarían de llorar noche tras noche ante la impasibilidad de sus progenitores.
... Las cadenas televisivas no harían su "agosto" con programas donde se "adiestran" menores y las mismas "menores" convertidas en madres son mangoneadas como si no tuvieran voz ni voto sobre sus propios hijos.
En resumen, podría seguir buscando motivos por lo que se sigue apostando por la crianza del desapego, de la "independencia" infantil a toda costa, pero quizás todas la conclusiones se resumirían al final entorno a temas económicos y eso es algo que no es digno de admisión para los que hacen apología de ello, porque como dice cierto anuncio publicitario, "hay cosas que no tienen precio".
FUENTE: http://www.amormaternal.com/2010/03/por-que-la-crianza-con-apego-no.html#ixzz2a80AYkTQ
La dueña de la cama y de mis sueños: mi historia de colecho
Yo no
siempre fui tan maternal, de hecho el tipo de mamá que soy ahorita, nunca pensé
que lo fuera. Mi transformación surgió gracias a que me informe, me prepare y
finalmente seguí mis instintos.
Antes
de que fuera madre tenia diferentes ideas de como iba a criar a mis hijos, y
eso incluía el donde iban a dormir. Mis papás
siempre practicaron el colecho, mi mamá no se podía imaginar dormir lejos de
sus hijos y no estar al pendiente cada momento.
Yo vi como mi hermana (que es 10 años menor que yo) dormía en la cama
con mis papás cuando estaba chica, e hizo eso por muchos años. Yo creía que eso
no era saludable y que mi hermana se iba a volver muy co-dependiente de ellos. También
sentía que como pareja necesitaban su espacio y mi hermana no se los estaba
dando. La verdad que equivocada estaba. Mi hermana es una de las personas mas
independientes que conozco, de hecho es la primera en la familia que se va a
estudiar a una universidad lejos y vivir sola a sus 18 años. También, la
relación de mis papás nunca fue afectada, siguen felices y enamorados.
| Dee tomando siesta en su cuna |
Aun así
seguía sintiendo que los bebes tenían que dormir en su cuna, claro la cuna
estando en el mismo cuarto (eso de tener a los bebitos tan chiquitos en cuartos
separados nunca entendí) pero el bebe en su cuna y los papás en las camas.
Tengo unas amigas, que cuando tuvieron sus bebes, una decidió
dormir a su bebe en una camita que se pega a la cama para sentirla cerca, aunque eso duro poco porque luego Ivanna (su hija) se apodero de la cama, y mi otra
amiga quería que Valeria, su hija, durmiera con ella y su esposo desde el
principio. Recuerdo que hasta compro una cama mas grande para que cupieran los
3. Debo admitir que cada rato les
preguntaba si ya dormían sus hijas en la cama, y me decían que no. Para mi se
me hacia que estaban haciendo un error que era mejor que las acostumbraran a la
cama desde chicas para que se hicieran mas independientes (se notaba que yo no
era madre).
Cuando
estaba embarazada mi mamá nos regalo una cuna, ella sabia que Dee no iba a
dormir en ella hasta que estuviera mas grande pero ella decía que todo bebe
tiene que tener una cuna mínimo para las siestas y su nieta no era la
excepción. Mientras me compraba la cuna, yo ya estaba sintiendo que Dee no iba
a dormir en ella mucho tiempo. Naturalmente sin tener que leer, preguntar o
investigar, yo quería a mi bebe durmiendo conmigo.
Una amiga me regalo una camita para dormir a la bebé. Es una camita que en ingles se llaman bed side sleeper, y que es muy buena por si te preocupa que puedas aplastar a tu bebé pero todavía puedas dormir con el. Esa camita me sirvió mucho ya que la tenia cerca pero todavía tenia su espacio. Pero como la camita sigue estando un poco grande, abarcaba la mitad de la cama y nuestra cama estando de tamaño Queen, mi pobre esposo tenia que dormir en la cabecera la mayoría de las veces mientras Dee y yo dormíamos juntas. Cuando dormía en la cabecera me sentía mal y lo extrañaba (a pesar de que estaba en la misma cama) pero el me decía que a el no le molestaba, que prefería que estuviéramos cómodas nosotras. Antes de amanecer sacábamos a Dee de la camita, y acomodábamos a nuestra bebita en medio de los dos para despertar los 3 juntos. Mis mañanas me llenaban de felicidad porque no hay nada mejor que despertar a lado de las personas que amas.
Entiendo
que el colecho no es para todos, y existen muchos mitos sobre miedos del dormir
con tu bebe, Pau la embracilada escribió
sobre ellos en su blog post sobre el colecho. Después empecé a leer mas sobre
este tema, y me sorprendí que no muchas familias practican esto, especialmente
en Estados Unidos. Pero eso a mi no me
hizo cambiar de opinión, así como para
otras familias lo natural era no dormir con sus hijos, para mi si lo era.
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| Dee durmiendo en la cama, con su bedside sleeper a lado. |
Nos encantaría
que compartieran sus historias de cómo duerme (o durmió) sus bebé , si en la
misma cama que tu o en sus propias camas (cunas)? Que les han funcionado a
ustedes? Por favor cuéntenos, nos gustaría saber sus historias.
-D
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